Salte la navegación

Tag Archives: Wings

Me llamo Pablo de segundo nombre por culpa de Paul McCartney. No es tan grave como llamarte Ringo pero no mola tanto como Jorge o Juan… es lo que hay.

Durante años odie llevar el nombre del beatle mas blando. El no se preocupo por la paz en el mundo o se involucró profundamente con la cultura oriental y las causas nobles, solo era responsable de la canción mas versionada del mundo (Yesterday) y de la segunda cara mas idiota de la banda, por favor Ringo no me odies.

Fueron necesarios demasiados años en mi vida para poder empezar a entender que Paul no era tan boludo y John no era tan absolutamente genial.

Cuando tenía aproximadamente 21 años empecé a involucrarme seriamente con los Beatles, hasta esa fecha era como una especie de obligación familiar, pero llegó un momento donde era necesario entender el porque del fenómeno cultural más grande del siglo XX, no podía ser todo tan simple, básico y fresco, esta historia seguro ocultaba algo detrás y eso era lo que me proponía descubrir.

Cuando comencé el análisis sobre la obra artística de los Beatles fue fundamental saber que el amigo Paul en los inicios de la banda era el único capaz de afinar un instrumento. Esto es un estigma, el sencillo pero fundamental hecho lo convierte en el responsable de educar al soberano, de esta manera el sonido de la banda parte de su conocimiento sobre la raíz de la música , y eso no es poco.

Que se entienda que no estoy menospreciando la labor del resto, soy absolutamente consciente que la química entre esos cuatro sujetos fue fundamental para dejar la inmensa e indeleble huella que su obra representa a este mundo, pero es necesario reconocer estos méritos en su justa medida y forma, y de eso se trata este post.

Sabemos que firmaban sus canciones  bajo la dupla Lennon/McCarney,  pero a estas alturas del partido sabemos como funcionaba el equilibrio de esta balanza, tuvimos que esperar hasta el White Album para “blanquear” a cada uno de los fab four, y a partir de ahi los resultados saltan a la vista, “Martha My Dear” o “Rocky Racoon” son claros ejemplos de lo antes mencionado.

Y luego cuando la magia se acabo (te odiamos Yoko… es una broma!!!) nuestro amigo tuvo grandes momentos con los Wings como tambien los tuvo desastrozos en solitario, nunca perdonare ni a Paul ni a Stevie Wonder por someternos a una canción tan odiosa como Ebony and ivory.

Pero como todos nos volvemos viejos y con la edad (en algunos casos) llega la reflexión, el amigo Pablo se mando hace unos años un discazo llamado Chaos and Creation in the Backyard una obra despojada, increible y genial que les recomiendo de corazón, un disco que me hizo sentir muy orgulloso de mi segundo nombre.