Skip navigation

Tag Archives: Tom Waits

primavera-sound-2015-lineup

En España la gente suele usar refranes para todo. Es un justificativo universal que resuelve cualquier conflicto, uno de mis favoritos es “Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo”, esto significa que la primavera suele tener un último coletazo de frío antes que estalle el verano, y mejor que te abrigues si no quieres morir de hipotermia. Esos días ciclotímicos suelen coincidir con uno de los festivales musicales más importantes (si no el que más) de la península ibérica. El Primavera Sound.

Y por mucho frío que pasemos los asistentes a tan magno evento solemos llevar (aparte de un buen abrigo) una indeleble sonrisa en nuestros rostros ante la avalancha de bandas internacionales y nacionales que allí se presentan. Clásicos de toda la vida, nuevos talentos, la revelación del año y el hype de la temporada. Todos juntitos bailamos, gritamos y saltamos sus canciones a orillas del mediterráneo con el cuello abotonado, bermudas y el mini de cerveza grapado en mano.

Este es mi segundo año (muchas gracias Heineken por contar conmigo otro año) y esta vez tengo muy claro cuales son mis 5 imperdibles del festival:

Patti Smith & Her Band performing ‘Horses’

Ver a la madrina del punk interpretando su disco más emblemático es algo que garantiza pelos como escarpias de principio a fin. Espero con ansias ese show ya que es mi primera vez con Patti, creo que no me va a decepcionar y voy a llorar como una Magdalena con cada una de sus canciones.

Ariel Pink.

Este muchachito se marco su último disco con unas clarísimas influencias del maestro Zappa, quiero ver como resuelve estas canciones en vivo, deseando fuerte escuchar su hit ‘Put Your Number On My Phone’.

The Replacements.

Esta banda fue en mi adolescencia la entrada al sonido ‘Americana’. Gracias a ellos descubrí a gente como Big Star, Hüsker Dü, Uncle Tupelo y muchos más. Ver a Paul Westerberg y sus compinches en escena es algo que nunca pensé que sucedería en mi vida.

Marc Robot’s Ceramic Dog.

Al amigo Marc le sigo la pista desde hace muchos años. Primero como guitarrista de Tom Waits, luego con sus Cubanos Postizos y ahora toca descubrir su nuevo proyecto Ceramic Dog. Conociendo su talento seguramente nos vuele la peluca a todos los allí presentes.

OMD.

Momento viejunazo total, recuerdo sus mid-tempos techno pop con ternura y tupé adolescente. Llegamos el miércoles a Barcelona solo para poder bailar cual locas posesas su hitazo ochentero ‘Enola Gay’ y recordar mis años mozos con alegría y sin hombreras.

A la vuelta les cuento que tal fue todo.

Saluti!

rodriguez276

Hace unos años, mi amigo Rafa trajo a mi vida a Sixto Rodriguez, el impacto que causó este músico en mi cuando lo escuché por primera vez es comparable a lo que sentí cuando descubrí a Tom Waits o la Velvet Underground. Estaba frente a una gema olvidada por la cruel industria musical que todo lo regurgita. Las canciones pasaban una tras otra por oídos y corazón al mismo tiempo, era una mezcla entre Nick Drake y Bob Dylan pero en un cuerpo chicano, con cada nota me enganchaba más a su arte.

El disco en cuestión era “Cold Fact”, en ese momento el yonqui musical que llevo dentro pedía más de esa magia, ante mi euforia Rafa me cuenta que el sujeto en cuestión grabó solo dos discos y que luego se perdío en el olvido, pero que por alguna extraña razón una copia de su primer disco llegó a Sudafrica, y que allí sus canciones se volvieron emblemáticas para el movimiento contra el apartheid. Sintetizando, en América el sujeto no era nadie y en Sudáfrica era ídolo de masas.

Toda esta historia (y mucho más) se puede disfrutar en el documental “Searching for the Sugar Man” uno de los mejores que ví en muchísimo tiempo. No solo por la maravillosa historia que cuenta, sino por como lo cuenta. Un refinamiento tanto visual como narrativo. Es imposible no emocionarse escuchando la historia de este músico, la sensación que generó en mi este documental es querer darle un abrazo a cada uno de los que participaron en la historia, desparrama amor y talento por todas partes.

Le deseo al equipo de realización que se ganen todos los premios posibles (sumados a los que ya ganaron), y a todos Uds. que se entreguen de cuerpo y alma a la obra de Sixto Rodriguez,  me lo agradecerán de por vida.

davidackles

Si hay algo que disfruto es compartir la música que me fascina con los que me quiero, la mayor parte de las veces la aceptan con beneplácito y disfrutan de tan bellas melodías, pero me alegra particularmente cuando fanatizo a la otra persona con el artista en cuestión. Incluso en algunos casos su entrega es mayor a la mía, y este sencillo y adictivo acto me llena de orgullo y satisfacción.
Recuerdo cuando allá por el ’89 pase mi primera cinta de Tom Waits a mi amigo Fernando, cuando presente a Gonzalo el disco V de Legiao Urbana o cuando T Rex llego a la vida de mi amigo Camilo, todos bellos momentos de iniciación que quedaran grabados en mi mente. La sensación de ser su camello/dealer que los inicia en una droga nueva, altamente placentera y adictiva de por vida.
Y uno de los últimos casos, pero no por eso menos placenteros, es el de mi amigo Rafa con David Ackles. Este músico inglés es un desconocido para las grandes masas pero adorado por gente de la talla de Elvis Costello, un artísta melodramatico, genial y de una muy breve pero intensa trayectoria. En este Link encontrarán un informe muy detallado e interesante sobre la vida de este genio.
Recuerdo cuando puse a Rafita por primera vez la genial ‘Down River’. No podíamos parar de escucharla, era un repeat constante y analizábamos la letra y la historia. Mi buen amigo es un gran obsesivo y llegó hasta relacionarla con un poema de Borges para entender el “Down River” del que hablaba nuestro artista en cuestión.
Luego compartí con el toda la discografia que tenía y le conté que me faltaba un disco, un poco complicado de conseguir, que siempre lo venía postergando y esas cosas. Ayer al llegar a mi casa me recibe un sobre que venia de Berlin, me lo enviaba mi querido Rafa, y como se imaginaran el contenido de dicho sobre era el “Five & Dime” del maestro Ackles.
Este post esta dedicado (logicamente) a Rafa en agradecimiento (no por el disco, sino por existir en mi vida) y a todos aquellos que cayeron bajo mi influencia, sin olvidarme que más de una vez fui yo el iniciado en cuestión, y ese subidón es algo incomparable.

P.D.: y con este post celebro el primer año de este blog, gracias a todos los que me siguen y aguantan.

navidad1

Yo formo parte de este grupo de gente que no soporta la navidad, en general no aguanto las fiestas que van atadas a fechas, creo que uno tiene que festejar con quien quiere y cuando le de la gana.
Pero la navidad tiene un par de bonus para convertirse en mi ágape mas detestado. La combinación de evento religioso con consumo comercial ya es un factor importante a tener en cuenta. Las reuniones forzadas de gente que no se soporta en general pero que al parecer en esas fechas el “espíritu navideño” los hermana junto al belén me parece el ejercicio de hipocresía más grande. La única ventaja que encuentro a esta situación es la sencilla excusa de beber hasta poder decirle en la cara las cuatro verdades que uno tiene reservadas para ellos.
Todos saben que soy un sujeto fiestero (y los que no me conocen les recomiendo una noche de sábado conmigo en Madrid) pero en estas fechas me marchito ante tanta imbecilidad generalizada. Lógicamente la edad profundiza este sentimiento y pronto me convertiré en el típico personaje nefasto de las películas de Macaulay Culkin; nada más que al final no cambio de actitud ante la gracia y simpatía del niño. Deprimo al protagonista con mis palabras y el se sumerge en el oscuro mundo de las drogas duras.
Que quede claro que cada uno puede hacer de su culo un pito, no obligo a nadie a que piense lo mismo, pero en estas fechas si uno tiene cara de ojete la gente tiende a tildarlo de ser horroroso. Les pido un favor, no insistan en hacerme felíz, en serio, no lo lograrán y lo más probable es que salgan heridos en el intento…
Lo bueno del asunto es que Dios nos cría y el viento nos amontona, conozco a varios que piensan como yo, gente que escapa (o al menos lo intenta) a la vorágine de estos días, e intenta sobrevivir entero hasta el 6 de enero donde concluye todo al fin. Ahí algunas almas perdidas volvemos a tomar las calles con naturalidad, caminar sin ser atropellado y disfrutar de nuestro espacio público sin tener que escuchar villancicos horrorosos.
Sepan que no es necesario alejar a vuestros niños de mi presencia, a ellos no pienso desilusionarlos, ni hablar de la falsedad de sus padres con respecto a algunos personajes, lo único que pido es que no me obliguen a parecer alegre durante este período,  cualquiera que me conoce sabe que puede brindar conmigo un 24 de diciembre o un 7 de febrero.

Felíz navidad para quien la desee. Los dejo con bonito cuento hecho canción.

El alcohol hizo mucho bien y mal a la música moderna. Gracias a la ligereza de palabra que este provoca al mínimo exceso muchos artistas pudieron sacar lo mejor de su pluma. Otros se pasaron de rosca significativamente y amanecieron flotando en piscinas o ahogados en sus propios vómitos. La delgada linea que divide al bebedor social del alcohólico suele desparecer a la brevedad, ni hablar con 300.000 discos vendidos.
Pero no solo el Rock es víctima de los etílicos. El jazz, el blues o el tango también supieron nutrirse de los efectos disipadores de personalidad que suelen presentarse cuando se abusa de licores, anises o mismamente de cerveza barata.
Claros ejemplos de lo antedicho son “La Ultima Curda”, “Jockey Full Of Bourbon”, “I Drink Alone” y mil canciones mas que nos remiten a lo mismo , la apología a estar pedo.
Cualquiera de los que me conoce sabe que soy un bebedor, disfruto mucho del alcohol, sirve para dar emoción a la conversación, risa fácil a las tímidas y desinhibir aún más a las desvergonzadas de costumbre. Lo ideal es no perder los papeles (cosa que no siempre ocurre). Uno de mis temores mas recurrentes es amanecer en un lugar desconocido junto a una desconocida y saber su nombre porque lo llevo tatuado en una de mis nalgas. Este pensamiento paranoico me persigue desde mi primera borrachera.

También el alcohol es ideal para el consuelo, el problema es que puede llegar a convertirse en nuestra única compañía cuando la sensación de felicidad no esta cerca nuestro, lo ideal es evitar que esto suceda para no tener que formar parte de un grupo sentado en círculo contando los días que llevamos limpios y confesando nuestras miserias.
Un claro ejemplo de ex alcohólico que sigue siendo talentoso es Tom Waits. Si escuchamos y leemos sus letras desde el primer disco hasta Frank Wild Years vemos que las copas casi siempre ocupan un lugar de privilegio, pero a partir de su matrimonio con Kathleen Brennan el asunto cambia, Tom se limpia y empieza a componer parte de la música más extrema que se hizo en los últimos años del siglo XX, el maestro logro vencer a los demonios.
Mi idea con este post no es la de moralizar, solo mostrar la diferencia entre arreglar las cosas o emparcharlas.
Pero no me hagan caso, debo estar borracho mientras escribo esto.

Si hay algo que disfruto en la vida es regalar música, siempre estoy pasando discos a mis amigos, tengo la necesidad compulsiva de compartir el arte ajeno, me llena de regocijo cuando alguno de los agasajados me comenta lo mucho que disfrutó del material recibido, en algunos casos llegue a convertirlos en adictos que piden mas y en dosis mas altas.
Otra buena costumbre que practico es regalar música para los cumpleaños, tengo dos caballitos de batalla que no fallan nunca, uno es “Blue Valentine” de Tom Waits y el otro es “A Kind of Blue” de Miles Davis.
El de primero lo uso casi siempre para presentar a Waits a un neófito, disfruto horrores cuando encuentro en mi vida a una persona merecedora de Tom Waits y que no lo conoce, cada vez me quedan menos, pero cuando aparecen los ataco inmediatamente con este disco y de esta manera me garantizo su esclavitud al maestro de por vida. No elijo este disco porque sea mi favorito sino porque creo que pertenece a uno de los mejores momentos de la primera etapa de su obra y es el anzuelo perfecto para convertir al oyente en un futuro fan del viejo Tom, y pocos corazones sensibles se pueden resistir a canciones como la que da nombre al disco o la maravillosa “Chrismas card from a Hooker in Minneapolis”.
Y la segunda opción la uso cuando se que a una determinada persona le llego el momento de introducirse en el increíble y complejo mundo del jazz, en este caso hago entrega de mi disco favorito de Miles. Este es un disco increíble, rompedor en su obra en particular y en el mundo del jazz en general, la banda que acompaña al negrito de la trompeta es el dream team del jazz (el saxo lo toca un tal John Coltrane, otro sordo) es un disco muy agradable de escuchar y esto lo que convierte en un canto de sirenas para atraer oídos vírgenes al territorio del jazz.
Si no conocen ninguno de estos discos los invito a conseguirlos, si son de vuestro agrado no duden en regalarlos, que cuando la música se comparte se disfruta mucho mas.

lucas-15.jpg

Si hay una región de España por la que tengo un amor especial es Asturias, y particularmente la ciudad de Gijón, desde que vivo en España muchos de mis mejores momentos tienen a esta ciudad como protagonista.
Allí viven unos amigos que nos enseñaron a amar el verde asturiano, el queso cabrales , la sidra, y por sobre todas las cosas a Nacho Vegas.
Ya llegara el momento que escriba un post (o varios) sobre el asturiano y su obra en solitario, pero para empezar quisiera hablar de su último proyecto, el grupo Lucas 15.
Utilizando como nombre para el proyecto la parábola del hijo prodigo se junto con el músico Xel Pereda y grabaron el que para mi es el mejor disco del año. Si tenemos en cuenta que recién termina febrero notaran que mi apuesta es fuerte.
El proyecto se basa en versiones de canciones tradicionales Asturianas en su lengua original (el bable) en clave de rock, un trabajo tremendamente respetuoso con la obra original. El repertorio del disco se basa en villancicos, nanas, añadas y cantares de ciego. Las letras de las canciones son tremendas, si no supiera su origen podría pensar que fueron escritas por artistas como Tom Waits, Nick Cave o el propio Nacho Vegas. Dramas monárquicos, tragedias, violencia de genero, doble moral cristiana y hermosas canciones de cuna, todo esto todo bajo un mismo envoltorio.
El jueves 28 de febrero fue la presentación en la sala Joy de Madrid, fue una noche mágica, una increíble comunión con el público que disfrutó de un concierto único. Lucas 15 nos devolvió a la calle en un maravilloso estado de trance artístico, algo bastante parecido a la felicidad.
El video que acompaña este post fue grabado esa noche (gracias Marcela) y quizás sirva para acercarles un poco de arte asturiano, es una hermosa canción de cuna que se llama “Con Tomillo y Romero”, y seguramente cuando la escuchen el deseo de volver a ser un niño a la hora de dormir invadirá vuestros corazones.

Este post esta dedicado a Liliana y Elías, Reyes de Cimadevilla.

tom_waits_1978.jpgHace muchos años, allá por 1988, Argentina disfrutaba de una joven democracia en crisis y de uno de los mejores momentos de la emisora de radio Rock & Pop. Una emisora que me permitió descubrir mucha de la mejor música que escuche en mi vida, y entre los programas que tenia uno de mis favoritos se emitía los lunes por la noche, la mejor manera de terminar el peor día de la semana.
Se llamaba Scoop y lo conducía el periodista Sergio Marchi, y allí sonaba la música menos comercial y mas extraña del momento, entendamos que en la Argentina de aquella época casi todo era nuevo, los años de los militares hicieron que mucha música no llegara o fuera súper clandestina y al alcance de pocos. El punk, el ska y el reggae eran casi una novedad. Una noche estaba en mi pequeño cuarto y el invitado al programa era Andrés Calamaro. Ahora adorado por masas pero en aquella época pasaban un poquito de su arte. Andrés hacia sus discos con perfil bajo, producía a la mitad de las bandas nuevas de Argentina y escuchaba mucha música como buen melómano que es.
Esa noche presentaba a uno de sus artistas favoritos pinchando temas de sus discos, ese artista era Tom Waits.
Recuerdo con el enorme respeto que Calamaro hablaba sobre Waits, la admiración que sentía y la profunda descripción que hacia de su música, en el momento que sonó Downtown Train (del disco “Raindogs”) me estremecí al escuchar la voz de este personaje desconocido hasta ese momento para mi (El gran Tom empezó en los tempranos 70) y me quede completamente tarado.
La noche avanzo, yo vampirizaba cada palabra, anotaba cada título de disco o canción de la que hablaban mientras le daba al rec de mi panasonic doble casetera (tecnología de punta en aquel momento) para guardar fragmentos de la obra de este artista. El programa termino con “Tom Traubert’s Blues” y recuerdo que me quede helado frente al equipo escuchando la canción mas triste del mundo. La voz, los arreglos y hasta la duración (6.40) convertían esa pieza en la balada mas desoladora de mi historia personal.
Al día siguiente me mande grabar Raindogs y Heartattack and Vine a una disqueria amiga (era lo común para la época de la hiperinflación) y comencé el recorrido en la historia de uno de los artistas mas importantes de mi vida, y de la vida de muchos que conozco.
Hace unos años pude concretar junto con un gran amigo tan fan como yo el sueño de poder verlo en vivo, conseguir los tickets fue una aventura que me encantaría que el relate alguna vez.
La ciudad elegida fue Amsterdam, nuestra ubicación: fila 4. Waits traía de guitarrista al gran Marc Ribot (tremenda yapa!), recuerdo que antes de entrar nos temblaban las rodillas y cuando apareció en escena y lo vimos, enorme, como a punto de desarmarse dejando su garganta en los primeros acordes de “Hoist That Rag”y lo primero que vino a mi mente fue aquella noche del ’88 en mi pequeño cuarto.

“El diablo no existe, es solo dios cuando esta borracho” (Tom Waits dixit)