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Tag Archives: Todas las hojas son del viento

vinilo.gif Hay canciones que nacieron para ser increíbles y perdurar en la memoria colectiva de la gente, hay otras que son buenas pero menores y solo duran una temporada, luego la cultura retro o alguna película hollywoodense de mal guión las rescata para mejorar sus historias infumables. También exíste gente como Spagna, pero realmente eso a nosotros no nos importa.
Y muchas veces tanto unas como otras ocupan un lugar muy especial en nuestro corazón por el momento en el que fueron escuchadas, El impacto que puede tener la circunstancia, la locación o el puto destino hace que las canciones se vuelvan parte nuestra para el resto de nuestras vidas.

Aqui van algunos de mis momentos fundamentales: espero despertar el ejercicio de la memoria musical en Uds.

Saliendo de ciudad universitaria mi chica en aquel momento me calza los walkman y empiezan a sonar los acordes de “When the streets have no name” de los U2, momento único y sublime.

Recién llegado de un curro agobiante, un febrero horrible hipnotizándome a oscuras en mi cuarto con el disco “Songs for Drella” de Lou Reed y John Cale.

En mi cumpleaños numero 11 escuchando “todas las hojas son del viento” del disco Artaud de Pescado Rabioso, ese tipo de regalos no se le hacen a un niño, lo marcan a fuego el resto de su vida.

En un juvenil “asalto” (peculiar manera de llamar a una fiesta adolescente en Baires) bailar muy pegado a una niña “canción de 2×3” de Charly Garcia y a partir de ese momento enamorarme de ambas.

Think for a minute” de Housemartins una madrugada de febrero contemplando Nuñez desde un balcon a corazón abierto.

Moonlight Drive” de The Doors, versión en vivo de “Alive she cried” sonando en la radio una madrugada de mis 19 años… hay un antes y un después de ese momento.

“Secret Garden” de Bruce Springsteen el 30 de abril de 1998. un “sí, quiero” que continua 10 años depués.

Imagino que ustedes deben tener montones de situaciones similares a esta, solo son ejemplos de lo que la música puede influir en nuestras vidas.

pescado.jpgPocas cosas afectan la cabeza como los sucesos vividos en la infancia, mas allá de que esta frase sea carne de la psicología creo que guarda mucho de razón ya que al día de hoy convivo con traumas y alegrías conseguidas por aquellos años de mi vida.
Recuerdo que cuando estaba por cumplir mis 11 años abandonaba mi período “kissero” (fan de Kiss) y comenzaba el período Rock nacional (manera Chauvinista de llamar a la música rock/pop en Argentina), por esos años estaban publicando discos maravillosos como “Pensar en nada” de León Gieco, “Peperina” de Seru Giran o “Kamikaze” de Luis Alberto Spinetta.
En el día de mi cumpleaños había fiesta en casa y unos amigos de mi familia llamaron a mi madre para preguntarles que quería de regalo, mi madre sabiendo el momento histórico por el que estaba pasando su hijo les dice muy suelta de cuerpo “algo de rock nacional”. Cuando llegaron a casa me entregaron el disco “Artaud” de Pescado Rabioso. Creo que Eugenio (el amigo de la familia en cuestión) al día de hoy no es consciente de lo que ocasiono en mi vida con dicho presente.
Empezemos por el título, el poeta maldito del siglo XX por excelencia!!!, yo ni sabía aún que el cantante de Pescado Rabioso había sido Spinetta y que tenía entre mis manos uno de los mejores discos de la música rock en Argentina.
Cuando escuché la primera canción “Todas las Hojas son del Viento” empecé a sentirme incomodo. Me gustaba pero no entendía porque, al llegar al segundo track, “Cementerio club” me di cuenta de que estaría condenado de por vida a escuchar ese disco, como lo estoy haciendo mientras escribo esto.
Deje de ser niño, ya no podía pensar mas en jugar después de escuchar los llantos de “A Starosta el idiota”, mis amiguitos no podían soportar una sola escucha del disco, buscaban excusas para volver a la calle, a ser niños normales y no enfermitos que disfrutaban de frases como “si te ofrezco ser carne de tu cuerpo”.
No se si Eugenio fue el causante de un trauma o no, solo se que voy a estar eternamente agradecido por poner ese disco en mis manos tan joven y así tener mas tiempo para escucharlo durante toda mi vida.

“Sé muy bien que has oido hablar de mí
y hoy nos vemos aquí
pero la paz
en mí nunca la encontrarás”

“La Sed Verdadera” Luis Alberto Spinetta