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Tag Archives: The Doors

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Hace unos cuantos meses, mi querido amigo Gonzalo (AKA @musicamaldita) me presentó a los Guadalupe Plata, y con su característica paz espiritual (años trabajando en este chiste llamado industria musical) me dijo “no seas bolú, escucha a estos pibes”. Yo asentí obedientemente y me entregué al maravilloso y ditorsionado sonido de los bluseros de Jaén como si no hubiera un mañana.

Realmente los chicuelos me resultaron simpáticos. Hacen blues en tiempos anodinos y su forma de tocar era muy respetuosa con la más pura tradición, pero con un matiz, el delicado acento flamenco que solo las almas (y orejas) sensibles logran percibir. La sensación que me quedaba era la de estar frente a una gema escondida reservada para el disfrute de unos pocos. Era blues, y eso nunca fue carne de radio fórmula, ni siquiera en el mercado indie que a todo aquel amigo de lo diferente lo mira con buenos ojos.

Pero las vueltas del destino (y de radio 3 entre otros pocos) hizo que estos muchachos pasaran a ser interesantes para las gafas de pasta, las camisas a cuadros y las barbas pobladas. Quizás sus geniales videoclips o su entidad como banda fueron los responsables de aportar valor (y hype) para enamorar al rebaño de la modernidad. A tanto llegó el asunto que las dos fechas de conciertos en la sala Sol de Madrid se convirtieron en Sold Out, un pequeño milagro en tiempos de crisis, favorecido por el cada vez más limitado aforo que establece nuestra querida amiga Ana, la de la Botella.

La cuestión es que nos encontramos dos musicólogos de la vieja escuela (o sea, cuarentones y gordos) una noche de viernes cualquiera a la espera de otro recital más… Que maravillosamente equivocados estábamos.

Lo que sucedió la noche del viernes 22 de febrero es un hito en nuestras vidas. Los Guadalupe Plata dieron un concierto memorable que quedará grabado en nuestra memoria para siempre. Mi sensación personal fue como ver a los Allman brothers mezclados con Pescado Rabioso y los Doors al mismo tiempo, un trip de blues sexual, animal e interminable. Estos muchachos crearon un mantra del que no se podía (ni se quería) escapar. Hacia mucho tiempo que no disfrutaba de un concierto como el que ofrecieron los Guadalupe Plata en Madrid. Blues en estado puro, sin artilugios, sin maquillaje.

Después de casi dos horas de música maravillosa la conclusión fue la una sola El blues son tres notas, pero por suerte son las tres que más me gustan.

Aqui una joyita para que entiendan de que va el asunto.

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Mi regalo de fin de año para todos Uds. es esta lista. Algunas de las películas aqui citadas ayudan a superar la comilona bestial de noche vieja o para recuperarse apaciblemente de la tremenda resaca del dia 1, conocido internacionalmente como el “Día mundial del alka seltzer”

Feliz año para todos.

10. Quadrophenia

Porque esta y no Tommy? Las dos me parecen maravillosas obras de arte de los Who, pero con esta tengo especial debilidad. Las Lambrettas y Vespas customizadas, el vestuario, la historia, la batalla en Brighton y muchas cosas más. Una maravilla de peli que nos demuestra que The Who y los chaquetones verdes no pasarán nunca de moda.

9. Almost Famous

Esta peli es como el sueño de pibe perfecto. Tienes 15 años en los setentas, te conviertes en reportero de la Rolling Stone y te vas de gira con una banda de rock y sus groupies, aunque parezca una ficción perfecta esta basada en la vida del director Cameron Crowe.

Notable elenco, me gusta destacar a Phillip Seymour Hoffman en el papel de Lester Bangs, y un breve pero genial Hunter Thompson interpretado por Rainn Wilson (antes de ser famoso por su personaje de Dwight en The Office)

8. The Doors

Oliver Stone retrata como nadie el ascenso y la caída de Jim Morrison, en mi etapa de fanatismo total llegué a ver esta película más de 15 veces en el cine (ni cuento las posteriores). Val Kilmer nació para hacer del Rey Lagarto, es para mi su mejor papel ever. Una gran pelicula con una espectacular banda sonora.

7. Singles

Volvemos a Cameron Crowe, esta es una comedia romántica que cuenta las aventuras y desventuras de un grupo de solteros en los ’90, pero más precisamente en Seattle durante el nacimiento del movimiento grunge. Su soundtrack esta en mi top 5 de los mejores del cine, es genial ver actuar a Eddie Vedder o Chris Cornell, seguro que tu novia no se va a quejar si eliges ver esta.

6. The Blues Brothers

Un Joven John Landis intenta controlar a un elenco de salvajes y lo logra con un sobresaliente. La pelicula donde más patrullas de policía ví chocar en mi vida. Graciosa, disparatada y el mejor Belushi dándolo todo, cameos de James Brown, Ray Charles, Steven Spielberg and many, many more… Si no la viste no pierdas un minuto más de tu vida.

5. Anvil

Este documental es sencillamente una maravilla. Una banda heavy que conoció el esplendor y la admiración tanto de fans como de sus contemporáneos lo pierde todo, y desde la nada (y 20 años después) vuelven al ruedo. Seguramente esta manipuladísimo y hay muchas cosas guionadas, pero es tan precioso en su decadencia que es imposible no disfrutar, sencillamente imperdible.

4. This is Spinal Tap

El mejor falso documental de la historia, todos los cliches del rock estan aqui, bateristas que explotan, backstages que son laberintos y todo el sarcasmo posible sobre el mundo del rock y sus managers. Si necesitas algo para partirte de risa esta película es la ideal.

3. The Song Remains the Same

La banda más grande de rock de la historia en su momento más alto, esta película era absolutamente necesaria. Una especie de Spinal Tap, pero de verdad. Otra película que perdí la cuenta de la cantidad de veces que la ví, lo tiene todo, rock, mística y a un Robert Plant que se sale de sus pantalones, literalmente.

2.The Wall

Esta es la más jodida, si estas de bajón no pases por aqui. Pero negar que es una de las más grandes obras tanto del cine como de la música sería ridiculo. Alan Parker recrea el mundo de Pink de una manera increíble, un joven (y muy poco conocido por entonces) Bob Geldof interpreta al traumado y complejo personaje creado por Roger Waters, una obra maestra. Imperdible, pero estando de buen rollo con la vida please.

1.High Fidelity

Y la palma se la lleva esta maravilla de la megalomania, que sería del rock sin sus fanaticos, sin esos que nos dejamos la piel (y la pasta) es sus discos, sus merchandisings y toda esa porquería. Una historia sencilla de un tipo sencillo que necesita complicarlo todo. Decir que me siento reflejado en Rob Gordon es tan obvio como que quiero ser el dueño de Vinyl championship. Dirige Stephen Frears sobre el libro de Nick Hornby. Sencilla, pero absolutamente genial.

El lunes mi amigo Roger me recibió en la oficina con una sonrisa maléfica. Acto seguido, puso en mis manos un artículo que publicó Diego Manrique en El País titulado “El decálogo de Foster”.

Después de leerlo entendí perfectamente esa sonrisa. El muy cretino sabía que me estaba entregando oro en polvo. El artículo plantea un decálogo del rock. Las sagradas tablas del bien y el mal en la música moderna. Lógicamente esto desató en mí el deseo compulsivo y ególatra de expresar mi opinión sobre esas palabras, y este es el resultado. Espero lo disfruten.

1. Nunca sigas a un artista que describe su trabajo como “oscuro”.

Totalmente de acuerdo. Aquellos artistas que expresaron sus más profundos y perturbados pensamientos en canciones no gritaban a los cuatro vientos su oscuridad, más bien se recluían en sótanos o se estrangulaban en baños.

2. La penúltima canción es la más floja.

Como dice Manrique esto aplica al concepto del LP. Si tuviera que agregar algo es que la era CD también ayudó a cargarse la idea de disco como concepto. Antes un LP promedio eran 10 canciones, los discos compactos subieron el número a 15, por esta razón muchas canciones pasaron a ser material de relleno puro y duro.

3. Los miembros de las grandes bandas se parecen entre sí.

No tan de acuerdo, que después de tanto tiempo juntos se pegan gestos o actitudes es un hecho, pero Roger Daltrey no se parece a Pete Townshend ni Bono a The Edge.

4. Ser una estrella de rock es un trabajo de 24 horas al día.

Absoluta, total y completamente de acuerdo. Si asumes el compromiso de ser un rockero mejor que no te vea en el supermercado o cortando el césped porque dejo de creer inmediatamente en ti.

5. El grupo con más tatuajes tiene las peores canciones.

Esta idea está cargada de mala leche. Hay casos en los que la relación “Tatuajes = que desastrosa es tu música” se cumple, pero los Red Hot Chili Peppers refutan este punto.

6. Nada interesante ocurre en un escenario tras los primeros 20 minutos.

Aquí no estoy de acuerdo, soy de los que piensa que el sonido real de una banda está ajustado a partir de la tercera canción y creo que grupos como The Doors o Led Zeppelin tenían muchos de sus mejores momentos después de la primera hora de concierto.

7. El guitarrista que cambia de instrumento cada tres canciones está presumiendo de su colección de guitarras.

Real. Es más, a veces tardan tanto en cambiar de instrumento que cortan el clima y el ritmo del concierto.

8. Todos los grandes artistas se esconden detrás de su manager.

El manager. Ese gran vapuleado, detestado y odiado de la historia del rock. Creo que hay bandas que jamás hubieran visto la luz del éxito si no fuera por ellos, es un trabajo sucio pero alguien tiene que hacerlo.

9. En los grandes grupos no caben integrantes haciendo discos en solitario.

Suele suceder que después de un éxito en solitario las bandas se desarman, pero también sucede que sus ególatras discos suelen ser tan malos que vuelven a los brazos de sus compañeros como el hijo pródigo. Los trabajos en solitario de gente como Joe Perry, Mick Jagger o Bruce Dickinson son claros ejemplos que confirman mi teoría.

10. La banda de tres piezas es la expresión más pura del rock.

Para mí la formación ideal es el cuarteto y que el cantante sea un animal escénico (y una eventual segunda guitarra), pero es cierto que en el trío no hay espacio para otra cosa que no sea la música. Ejemplos como Cream,  The Police o mis amados Divididos confirman esta teoría.

Aquí están, estos son. Este post se lo dedico a Roger y al Rock and Roll. Qué sería de mí sin ellos…

luna

Hace unos días mi amigo Diego me preguntaba vía mail si tenía pensado escribir algo respecto al “man on the moon” en ese momento no entendí a que se refería, días después ya mas cerca del efemérides en cuestión caí en la cuenta de que se cumplen 40 años de la llegada del hombre a la luna, a partir de ese momento el tema empezó a dar vueltas en mi cabeza.

Yo nací ese año y lógicamente ese sencillo motivo ya le da una relevancia extra en mi vida, pero con el tiempo me fui enterando de otras cosas que lo convierten en un año genial en la historia de la música.

En 1969 se publican los dos primeros discos de Led Zeppelin, Abby Road de los Beatles, se estrena la opera rock Tommy de The Who, los Rolling Stones publican Let It Bleed y los Doors graban el maravilloso e incomprendido (en su momento) The Soft Parade. En Argentina se edita el primer disco de Almendra, obra fundamental para entender la evolución del rock en mi país.

Y no se si sucede en otros países del mundo, pero en Argentina se estipuló que el 20 de julio es el “día del amigo”, la leyenda cuenta que se designo ese día porque la humanidad de unió frente a los televisores para ver como el hombre pisaba por primera vez la luna, mas allá de creerse o no el asunto ese día es la excusa perfecta para encontrarse, reír, emborracharse y exaltar un sentimiento tan bonito como es la amistad.

Así que aprovecho este día para saludar a las personas que quiero y amo en mi vida, a todos y cada uno de ellos les dedico la siguiente canción con todo mi corazón. Gracias por darle sentido a mi vida.

Felíz día!!!

Rock-Roll-072-Creedence-Clearwater-Revival

Cuenta la leyenda familiar que mi mamá me ponía Creedence Clearwater Revival de pequeño para que me durmiera plácidamente en mi cuna, parece que el efecto que eso causo en mi vida fue una adicción incontrolable a la música en general y a Rock & Roll en particular. Otro de los tantos motivos por el que le estaré agradecido a mi querida madre de por vida.


Pero ante todo seamos sinceros, Creedence Clearwater Revival es la banda menos cool del planeta, en mi país natal se asociaba a taxistas, colectiveros y camioneros, las chicas que bailaban al ritmo desenfrenado de sus melodías eran odiadas por sus amigas pero adoradas y deseadas por sus amigos, las canciones de esta banda eran de gran aceptación en los círculos mas obreros y marginales y su música era considerada rústica y sin demasiados matices. Pero si somos mas sinceros todavía no podemos negar que cuando empiezan a sonar los primeros acordes de maravillas como “Suzie Q” o “Green River” la patita se empieza a mover sola y no hay forma de que se quede quieta.


Tambien entendamos que estos muchachos surgen en un momento en que la música pop estaba empezando a volverse compleja, para la época de su primer trabajo ya sonaban bandas como Velvet Underground, The Doors o Jefferson Airplaine. De repente en ese contexto sonoro plagado de psicodelia aparecen estos cuatro peludos en sus camisas de leñador a marcarse el rock mas clásico y puro del mundo, y justamente en esa simpleza radica su éxito, no sobra ni falta nada, es solo rock & roll y no solo nos gusta, nos encanta.


Y este post surge como consecuencia de algo horrible, el lunes 13 de julio de 2009 lo recordaré como el día que me perdí de ver a John Fogerty en vivo. Lo peor del asunto es que amigos míos de orejas tan pulidas de rock como yo dijeron “presente” y solo con escuchar sus relatos del concierto lloro desconsolado abrazando la esperanza de que el maestro decida repetir próximamente por estas tierras.

Este post solo estará completo cuando mi amigo Mr. G escriba su comentario describiendo su visión de tan mítico concierto, yo mientras tanto seguiré orando a los dioses sagrados del rock que me concedan el deseo de poder ver en vivo a semejante pedazo de rock viviente.



La frase que da título a este post lógicamente tiene una historia detrás, me la espetó en la cara mi mujer hace muchos años. Con esta sentencia me hacia responsable de su estado emocional por haber roto con ella la primera vez que comenzamos nuestra relación, allá por los tiempos de nuestra mas tierna juventud. Lo notable del asunto es que yo lo sentía como un reconocimiento a la influencia que había causado durante ese breve período de relación en su gusto musical. Espero que por este comentario las mujeres que leen este blog no me consideren un cretino, a más de 20 años de este suceso seguimos juntos, así que tan malo no debo ser…
En el post que hice hace un tiempo sobre Cocteau Twins les contaba como la música gótica o dark de los años ’80 llegó a penetrar profundamente en la juventud argentina, bandas como The Cure, Bauhaus, Echo & The Bunnymen o Joy Divison marcaron a una generación con su sonido melancólico y oscuro.
Recuerdo la primera vez que escuche “Bela Lugosi is Dead” de los Bauhaus, era una cinta copiada que me paso mi amigo Fernando, allá por el año 1987. La canción era extremadamente tétrica, y para colmo de males esta versión era extendida, 9 minutos de calvario y opresión. Ideal para cualquier corazón adolescente con ganas de conflictuarse al pedo.

De todas las bandas que sonaban en aquella época mi favorita era (y sigue siendo) Echo & the Bunnymen, este grupo fue un nexo perfecto entre dos generaciones, ellos estaban influenciados por gente como Los Doors o la Velvet Underground, y a su vez sirvieron de influencia a bandas como Radiohead, Oasis, Blur o Coldplay. En lo personal creo que su importancia en la música inglesa es comparable a la de los Clash.

Pero la banda que mayor cantidad de fans cosecho por mis tierras fue The Cure, creo que durante la segunda mitad de los ’80 la mitad de la juventud Argentina escuchaba a Robert Smith y Compania. La otra mitad bailaba imitando a una gallina creyéndose Mick Jagger al ritmo de “Under my thumb” en la versión del mítico disco en vivo “Still Life”. debo reconocer que amo a los Rolling Stones pero esa versión me da ganas de vomitar.

Yo elegí rendirme inmediatamente a la tristeza de Los Cure, como la gran mayoría llegué a esta banda gracias al disco “The Head on the Door”, canciones como “In Between Days” o “Close o Me” son indelebles en la memoria de una generación. Mi favorita de este disco es la inmensa “A Night Like This”, insuperable.
Lo mejor del asunto fue cuando empecé a escuchar sus trabajos anteriores, discos como “The Top”, “Seventeen Seconds” o “Pornography”, eran obras impresionantes, todos diferentes entre si pero con la marca registrada de Mr. Smith. Canciones como “Play for Today”, “Shake Dog Shake” o la juvenil “10.15 Saturday Night” son de lo mejorcito que se hizo por aquellos años.
Su pico de popularidad mundial fue con Disco “Desintegration”, este trabajo es para mi el último de la banda, siguieron sacando discos, tocando en festivales y reciclándose mil veces, pero ya no era lo mismo, en lo personal siento que Robert Smith ya no podía mas con el personaje. Y lógicamente, yo tampoco.
Y ahora, unos cuantos años después, cuando estamos en casa viendo clips en VH1 y aparece alguna banda de las citadas en este post nos miramos a los ojos con mi mujer para vez cual de los dos es el primero en soltar la frase “por tu culpa me hice dark” y reír con mil recuerdos de juventud.

La Velvet Underground es uno de los grupos mas importantes en mi vida, en lo personal hay un antes y un después en la música pop/rock a partir de ellos, ocupan en mi corazón y mis oídos el mismo lugar que Los Rolling Stones, Los Beatles, Los Doors, o Los Who.
Lou Reed y John Cale eran los protagonistas principales de la banda, sus carreras solistas demostraron lo enorme de su genialidad, pero el famoso disco de la bananita tiene otra protagonista fundamental y esa es Nico, el mito femenino mas bestia del rock junto a Janis Joplin.
Ya desde el título del primer disco de la velvet queda claro su lugar en la banda, cuenta la leyenda que Lou Reed no la soportaba y Andy Warhol (que ponía el nombre, o sea, la pasta) la impuso en la banda. No entra en mi cabeza que canciones como “Femme Fatale” o “All tomorrow parties” fueran interpretadas por otra voz. Ese inglés bestial y despojado de acento solo podía salir de la boca de este ángel alemán (o húngaro, no esta claro donde nació), esa voz seca, ausente y bestial es la indicada para esas letras y esa música.
Su belleza era tan particular como el timbre de su voz, su primer disco solista post Velvet Underground se llamo “Chelsea Girl” y en su momento no tuvo mucho reconocimiento, para mi es uno de sus mejores trabajos, contiene canciones bellísimas como “These Days” o “The Fairest of Seasons”( Wes Anderson uso estas dos canciones en su película “The Royal Tenembaums”), tuvo otros trabajos solistas muy interesantes como “The Marble Index”, “The End” y otro de mis discos favoritos “Camera Obscura”, un trabajo totalmente precursor para su época, lo mejor de este disco es una versión del clásico “My Funny Valentine” que puede partir el corazón mas duro en mil pedazos.
Lamentablemente Nico nos abandono en el año 1988, sufrió un derrame cerebral mientras paseaba en bicicleta en Ibiza, sus cenizas fueron sepultadas junto con las de su madre en una ceremonia íntima en la que sonaban sus canciones de fondo, una bella despedida.
Hace unos años editaron en CD un concierto grabado en el año 1972 en el teatro Bataclan de Paris donde se reunieron Lou Reed, John Cale y Nico 6 años después de la grabación del mítico álbum de la Velvet, este disco es una de mis joyas mas preciadas.
Los dejo con un fragmento de este concierto, espero que sea de vuestro agrado y sirva como presentación para aquellos que no conocían la obra de esta tremenda y fundamental artista.

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Creo que del año 87 al 91 el 90% de música que escuche fue la obra de The Doors, supongo que esta banda le gusta a muchos de Uds. Pero lo que nos paso a mi y a mis amigos Gabriel y Camilo no es normal.
Estábamos totalmente fascinados por Jim Morrison. Analizabamos todo el material que existía sobre el, debo reconocer que Kerouac, Baudelaire, Rimbaud y muchos escritores llegaron a mi vida gracias a Jim Morrison.
Cuando salio la película de Oliver Stone la vimos 10 veces en 10 semanas. Mas de un sábado nos quedábamos en la casa de Camilo escuchando las canciones o leyendo sus poemas.
Y a su poesía es donde quiero llegar, cuenta la leyenda (y la peli de Stone) que para su cumpleaños numero 27 los técnicos del estudio le regalaron horas de grabación y Mr. Morrison se dedicó a recitar sus poemas con mucha tranquilidad, y por lo bien que se escucha su voz creo que con mucho placer.
En el año 78 los tres restantes miembros de la banda le pusieron música a esos poemas y el disco salió bajo el nombre de An American Prayer, este Título utilizado fue el mismo del tercer libro (y último) de poemas de Morrison. La edicion en cd apareció en 1995 con un par de bonus tracks.
Personalmente considero que Ray Manzarek y Cia. le siguen sacando mucho jugo al cadáver de Jim, pero este disco me parece una maravilla, el sonido y las técnicas de grabación habían mejorado mucho desde que ellos grabaron sus primeros discos, gracias a esto se puede escuchar a un Robbie Krieger muy inspirado y la bateria de Densmore que tiene ese sonido tan particular volvía a estar detrás de las palabras de Morrison.
La sensación que trasmite es que Morrison esta ahí, mas allá de que al ser un disco conceptual uno siente que esta en una misa, bastante pagana por cierto.
Mi mujer no olvidara nunca una noche cuando estábamos de novios, llegando a mi casa, yo completamente borracho puse el cassette y le recite el disco entero. Teniendo en cuenta que mi ingles no es lo que se dice una maravilla el espectáculo debió de ser bastante grotesco.
Mas allá de esta simpática y degradante anécdota les recomiendo que escuchen este disco y se sumerjan en el mundo que crea Morrison con sus palabras.

Prefiero una Fiesta de Amigos
a una Familia Gigante (Jim Morrison Dixit)