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Tag Archives: NIck Drake

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Hace unos años, mi amigo Rafa trajo a mi vida a Sixto Rodriguez, el impacto que causó este músico en mi cuando lo escuché por primera vez es comparable a lo que sentí cuando descubrí a Tom Waits o la Velvet Underground. Estaba frente a una gema olvidada por la cruel industria musical que todo lo regurgita. Las canciones pasaban una tras otra por oídos y corazón al mismo tiempo, era una mezcla entre Nick Drake y Bob Dylan pero en un cuerpo chicano, con cada nota me enganchaba más a su arte.

El disco en cuestión era “Cold Fact”, en ese momento el yonqui musical que llevo dentro pedía más de esa magia, ante mi euforia Rafa me cuenta que el sujeto en cuestión grabó solo dos discos y que luego se perdío en el olvido, pero que por alguna extraña razón una copia de su primer disco llegó a Sudafrica, y que allí sus canciones se volvieron emblemáticas para el movimiento contra el apartheid. Sintetizando, en América el sujeto no era nadie y en Sudáfrica era ídolo de masas.

Toda esta historia (y mucho más) se puede disfrutar en el documental “Searching for the Sugar Man” uno de los mejores que ví en muchísimo tiempo. No solo por la maravillosa historia que cuenta, sino por como lo cuenta. Un refinamiento tanto visual como narrativo. Es imposible no emocionarse escuchando la historia de este músico, la sensación que generó en mi este documental es querer darle un abrazo a cada uno de los que participaron en la historia, desparrama amor y talento por todas partes.

Le deseo al equipo de realización que se ganen todos los premios posibles (sumados a los que ya ganaron), y a todos Uds. que se entreguen de cuerpo y alma a la obra de Sixto Rodriguez,  me lo agradecerán de por vida.

Hoy me apetece hablar de 10 tipos que ocupan mi Olimpo personal de dioses de la música contemporánea, sujetos que crearon muchas de las mejores canciones que escuché en mi vida. Como siempre es una lista aleatoria, no hay primeros ni segundos porque todos ellos son geniales.

Micah P. Hinson.

Uno de los últimos de esta lista en llegar a mi vida de la mano de @oli_n. Descubrir a este sujeto fue algo realmente maravilloso, la melancolía de sus canciones es tan dolorosamente bella que para los poseedores de almas sensibles como quien suscribe escucharlo es uno de los placeres mas tortuosos e inquietantes de la vida.

Badly Drawn Boy.

El chico mal dibujado llegó a mi vida gracias a mi brother Mr G, allá en los finales del siglo XX. Este sujeto para mi es un solista integral, puede sonar a mil cosas diferentes y siempre mantener su personalidad, su voz es muy dulce y transmite un sentimiento de confort maravilloso, espero poder verlo en vivo alguna vez en mi vida.

Elvis Costello.

El primer veterano de la lista, lo descubrí allá por los ’90 y se quedo en mis oídos y corazón para no irse nunca mas, es absolutamente genial, sus melodías son tan sencillamente complejas como únicas, es un músico que puede tocar lo que sea, este año lo pude ver en vivo por primera vez y es maravilloso sentir como se divierte en el escenario. No hace oficio de la música, el es la música.

Nick Drake.

Si en esta vida me obligaran a sobrevivir escuchando solo a un artista Nick Drake sería el elegido. Su música no es de este mundo, descubrir su arte fue uno de las mejores cosas que me paso en la vida, no hay canción de el que no me guste, dejó un legado breve pero inmenso, si no lo conoces no pierdas un segundo mas de tu vida.

Rufus Wainwright.

Otro que llegó a mi vida gracias a Mr. G. Rufus es algo absolutamente maravilloso, el mundo del pop rock le queda enano. El es cabaret, libertino y desbordantemente gay. Personalmente creo que esta a la altura de un Cole Porter moderno, lo ví dos veces en vivo y lloré y reí como nunca en un concierto, un genio absoluto.

Neil Young.

Este veteranísimo del mundo del rock es uno de mis músicos favoritos por excelencia, sus discos siempre estan ahí para acompañarme en cualquier momento, y es capaz de hacer el rock mas intenso del mundo o la balada mas dulce, el abuelo es enorme y mi respeto por el es gigante.

David Ackles.

Este es un desconocido para mucha gente. Un maestro de la melancolía y la ironía, sus canciones son verdaderas obras maestras, cuentos breves que relatan el dolor y la alegría de gente común. Cuatro discos es su legado antes de retirarse al silencio absoluto, una obra maravillosa que recomiendo no se pierdan.

Todd Rundgren.

Mi debilidad por la combinación solista/pianista queda reflejada con el maestro Todd, otro irónico de la canción, autor de canciones verdaderamente maravillosas, un músico amado por otros músicos, personalmente me recuerda mucho a Charly García, la obra de Todd influenció mucho al músico argentino, tanto que hizo una versión genial en español del clásico de Rundgren “Influenza”, imperdible.

Mark Lanegan.

En el panorama grunge destacaron sujetos como Eddie Vedder o el malogrado Kurt Cobain, pero el único que supo sobrevivir al movimiento con estilo propio y genialidad es nuestro amigo Mark. Su voz áspera y su oscuridad lo hace creador de verdaderas maravillas tormentosas y oscuras, sus canciones son como espectros que recorren la habitación, asustan y fascinan al mismo tiempo. Un animal musical.

Paul Weller.

Y pasamos de la bestia a la elegancia. Un mod, un rocker, un punk, todo a la vez pero enfundado en ropa Ben Sherman o Merc. Británico por donde se lo mire es el autor de verdaderas maravillas, en los ’70 reino con The Jam y en los ’80 se volvió cool con Style Council, pero su brillo (y ego) son demasiado grandes para bandas, un verdadero elegante del rock.

Aquí una lista con algunas canciones de los artistas citados, enjoy!!!

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Mientras escribo esto estoy en el Ave rumbo a Sevilla a cubrir el festival ZEMOS98, en mi ipod suena “At the Chime of the City Clock” de Nick Drake y el paisaje se funde con la melodía de una manera perfecta.

Asociar la música a los viajes es inevitable para mi, cada viaje de mi vida tiene un soundtrack particular. Recuerdo que cuando estuve en Costa Rica en el año ’96 escuchaba todo el tiempo el disco “Chiapas”, un trabajo que produjo Javier Calamaro a beneficio de las tribus indigenas de esa región, participaban bandas y solistas de la talla de Andrés Calamaro, Divididos, Charly García o Los Tres, pero las imagenes de los hermosos paisajes de ese país las asocio a la cancion de Cafe Tacuba “Flores del Color de la Mentira” es escucharla y recordar esas playas, esos bosques y ese momento de mi vida.

Tambien viene a mi mente el recuerdo de estar viajando de Sao Pablo a Santos, es un recorrido de una hora atravesando los morros para llegar al mar, tenia 22 años , muchas cosas en que pensar y “Patience” de Guns’n’Roses sonando en mi walkman.

Y no puedo ni quiero olvidarme de un viaje en tren a Miramar y el “Indian Summer” de Dream Academy sonando de fondo, ese verano forma parte de los mejores recuerdos de mi vida.

La música ocupa un lugar tan importante en mi vida como viajar, como buen imigrante me tengo que sentir acompañado de cosas que pueda llevar conmigo todo el tiempo, y en este sentido, las canciones y mis recuerdos son mi bienes mas preciados. 

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Si hay algo maravilloso que nos brinda la música es el efecto banda de sonido de nuestra vida (perdón el lugar común), y que mejor que escuchar una canción triste cuando tenemos el alma rota.
No soporto a la gente que cuando esta triste porque la novia lo dejo quiere ir de marcha y escuchar King Africa con los amigotes saltando a su alrededor y poniendo cara de idiota felíz. Se que en alguna parte de su alma quiere estar llorando en el parque del Retiro en otoño mientras “Poor Boy” de Nick Drake suena de fondo.
“Estamos tristes porque escuchamos música pop o la música pop nos convierte en personas tristes” la frase de Nick Hornby de su libro Alta Fidelidad divide a la humanidad. Recuerdo que empecé a prestarle atención a las letras de tango después de que me hicieran trizas el corazón. La letra del tango “ Como dos extraños” (especialmente la versión de Roberto Goyeneche del disco “Tangos del Sur”) me pone la piel de gallina y entiendo perfectamente el encuentro/desencuentro que narra porque lo viví en carne propia, este es mi caso y al menos el de unos 300 millones de personas más.
Y ya en un plan total de morbosidad les cuento que yo practico este ejercicio como rutina de infelicidad. A veces la vida me lleva por buenos momentos en los que no tengo porque estar mal o deprimido. Entonces cuando siento que viene algo parecido a una sensación de felicidad busco desesperadamente algo que me tire el alma al piso; casi siempre termino escuchando “She” de Gram Parsons o “Everybody’s Gotta Learn Sometimes” (versión Beck), y ante los primeros acordes siento como toda la tristeza me invade, y misteriosamente, me siento mas estable.

27_club_poster.jpgSolamente en el rock puede darse algo tan morboso como el 27 club, a esta entidad pertenecen Jimi Hendrix, Kurt Cobain, Brian jones, Janis Joplin y Jim Morrison, todos estrellas de rock que murieron a esa edad.
En un post anterior de este blog, mi querido amigo Morsa a la Deriva comentaba lo siguiente: “Yo estoy de acuerdo en que muchos artistas tienen el don de trasformar su dolor en energía creativa. Sin embargo, es importante que dejemos claro que si bien muchos talentosos han sido desgraciados, la desgracia no garantiza el éxito.” Yo estoy completamente de acuerdo con este comentario, no por ser un joven depresivo guitarrista te llegará un contrato discográfico caído del cielo, quizás y solo quizás, esto sucederá si tienes una pizca del talento de Nick Drake o Kurt Cobain.
Hay algunas situaciones que el rock supo reflejar de manera muy simpática, los divorcios, los nacimientos y los amores sanadores.
Sabemos que muchos clásicos surgieron de divorcios, Blood on the tracks de Bob Dylan, Sea Change de Beck son claros ejemplos de discos que reflejaron la pena del artista de una manera maravillosa, los de resurrecciones amorosas no suelen correr con la misma suerte, tienden a ser blandos y demasiado ñoños para el gusto de los fans que suelen dar la espalda al artista cuando esta enamorado… Celos quizás?
Y los de nacimientos siempre tienden a ser grandes relatos del descubrimiento de la vida, la belleza, la pureza y demás cuestiones. De este tipo de trabajos rescato el demente disco electrónico que grabo el cantante de Café Tacuba junto con su mujer bajo el nombre de Sizu Yantra, unas nanas muy tecno acompañadas de unos dibujos Animados muy simpáticos que imagino serán las delicias de ese niño.
Lo terrible es cuando el disco es la prueba viva de que el artista esta fatal y tiene pensado pasarse al otro barrio. El Pink Moon de Nick Drake o el ultimo de Elliot Smith (no se lo querían editar, se suicido y , oh sorpresa, se publicó!) la sensación de impotencia ante tanto dolor convierte a esas canciones en clásicos culposos, que nos atormentan de la misma manera que nos dan placer.
Para cerrar me gustaría citar a Hernan Casciari cuando cuenta que la hermana de Astor Piazzolla se quejo que su hermano no mando ni siquiera flores al velatorio de su padre. al igual que Hernán creo que hizo algo un poco mas interesante, se encerró en su hotel de Nueva York durante 2 días y al salir tenia compuesta una bonita pagina musical llamada Adiós Nonino, que considero humildemente que es un poco mas sentida que un ramo de rosas.

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Todo comenzó cuando me dirigía en autobús a mi trabajo en televisión en el turno noche. Como era costumbre para mi walkman la sintonía estaba clavada en la radio Rock and Pop, mediaba el año ’98 y Eduardo de la Puente conducía un programa los viernes donde cada tanto sonaba algo interesante. Mi mente estaba en cualquier parte cuando anunció que el próximo tema era de un artista de los primeros ’70, muy poco conocido, que había grabado unos pocos discos y que uno de los motivos por los cuales fracaso en su momento fue el pánico escénico que sufría. Entonces fue cuando empecé a prestar atención.
Lo que sonó a continuación fueron los primeros acordes de “One of these things first” de Nick Drake. La maravillosa sensación que tuve al escuchar esa melodía no la puedo olvidar. La frágil voz con el piano de fondo eran una combinación perfecta, sutil, única.
Un par de dias después me acerqué a una tienda de discos en la mítica galería Bond Street y le pedí al encargado (uno de esos melómanos de toda la vida) que me recomendara algo de Drake. Le quedaban dos discos, “Bryter Later” y “Five Leaves left”. Le pregunté humildemente cual le parecía mejor, en ese momento ví en su cara esa sonrisa que se tiene ante la inocencia. Me dijo que el no podía decidirse por ninguno, que los dos eran geniales. En ese momento llegué a pnsar que se trataba de una estrategia de venta. 10 años después lo entiendo perfectamente porque me pasa exactamente lo mismo. No puedo decidirme cual de los dos me gusta mas.
Me fanatizé tremendamente con su obra (solo tiene 4 discos y uno de ellos es una compilación de cosas que quedaron grabadas antes de morir) Esos discos son clásicos eternos, piezas geniales de un artista único.

Aparte del material oficial hay un disco pirata bellísimo (con muy mal sonido) que se llama “ Tanworth in Arden 67/68” y son unas grabaciones caseras donde hay temas propios y versiones. Más allá de la baja calidad del sonido su escucha es muy agradable e íntima. deja ver perfectamente el génesis del artista.
En Madrid tuve la oportunidad de ver el documental “A skin too few” que hasta el día de hoy es el único referente audiovisual de su obra, El film comienza con gente hablando sobre  las emociones  que provoca la música  de Nick drake en sus vidas, la declaración que más me gusto es la de un sujeto que dice la siguiente frase:  “si al entrar a la habitación de una chica ve que tiene un disco de Nick Drake probablemente le pida matrimonio”.
Aquellos que conocen su obra saben de que hablo, y los que no les aconsejo de corazón que no pierdan más tiempo.