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Tag Archives: Mick Jagger

Photo by @ranablue (mil gracias belleza)

Hay músicos que actúan, actores que cantan y modelos que piensan. Pero pocas veces se da el caso de verdaderos animales de la escena que son buenos en todo lo que hacen. Una de esas excepciones era mi querido John Belushi.

Cuenta la leyenda que en su Chicago natal era un niño aplicado y buen deportista, jugaba al fútbol americano en la universidad y era todo un ejemplo de vida. Hasta que un día se hinchó las pelotas y decidió dedicarse a ser la bestia mediática mas tremenda de los años ’70 en USA.

En 1973 Se muda a NY a formar parte del National Lampoon’s Lemmings, de cuyo elenco surgió parte de la primera camada de actores que protagonizaron ese enorme éxito televisivo llamado Saturday Night Live, un programa cómico que se emite hasta el día de hoy y que es la cuna de muchos de los mejores comediantes de Estados Unidos de los últimos 30 años. Por su plató desfilaron maestros del humor como Dan Aykroyd, Bill Murray, Mike Myers, Chevy Chase, Adam Sandler y nuestro gordo favorito. En este escenario es donde nace el mito.

Podía pasar de Mozart a Ray Charles con solo cambiar las gafas y la actitud. De tintorero Samurai al Capitán Kirk de Star Trek. Improvisaba, creaba, se desbordaba en escena, todo esto sucedía en vivo en el prime time de los sábados para toda América. Las condiciones estaban dadas para que este talentoso joven con trastorno del ego se sintiera el puto amo del universo. Si a este cóctel le sumamos que los amiguitos de juerga de aquella época eran personajes como Keith Moon, Mick Jagger, Jack Nicholson y demás fauna salvaje la cosa se va poniendo buena.

Pero el tema central de este post es uno de sus personajes en particular, el gran Jake Blues. Un bluesman que acompañado de su hermano Elwood (Dan Aykroyd) recorren el país fugandose de la pasma y haciendo el mejor R&B que exsiste sobre la faz de la tierra. El dúo en SNL tuvo tanto éxito que  llegaron a filmar “The Blues Brothers”, una película dirigida por (en aquel entonces) el joven director John Landis. Con un elenco variopinto que va desde Carrie Fisher (nuestra amada Princesa Leia) al mismísimo Steven Spielberg. El filme es un kaos organizado que sirve de excusa para escuchar actuaciones de la banda, y de músicos clásicos y enormes del género como Ray Charles, James Brown o Aretha Franklin. Creo que la vi más de 30 veces y no creo que me muera sin verla otras 30 veces más.

Como la cosa funcionó muy bien la banda se consolido, de ella formaban parte muchos de los mejores músicos de sesión de aquella época (Matt Murphy, Steve Cropper, Murphy Dunne, por citar algunos). Grabaron dos discos en vivo que son verdaderas joyas y contienen muchas de las mejores versiones que escuche en mi vida de Clásicos como “Soul Man” ,”I Can’t Turn You Loose“, “Do You Love Me”, “Everybody Needs Somebody to Love“. En plena era disco estos sujetos hacían la música mas impresionante y visceral que habia parido América alguna vez.

Nuestro amigo lo daba todo, cantaba con el corazón y actuaba con el alma. Pero fue tal la entrega que un día no pudo más, un cóctel de cocaína y heroína se lo llevo al otro barrio, en su breve pero intensa vida nos dejo muchas de las mejores actuaciones del SNL, un puñado de películas y tres discos clásicos impresindibles que les recomiendo desde lo mas profundo del corazón, palabra de Bluesman.

Aquí los dejo con un playlist con lo mejor de ellos que encontré en spotify. Enjoy!!!

El lunes mi amigo Roger me recibió en la oficina con una sonrisa maléfica. Acto seguido, puso en mis manos un artículo que publicó Diego Manrique en El País titulado “El decálogo de Foster”.

Después de leerlo entendí perfectamente esa sonrisa. El muy cretino sabía que me estaba entregando oro en polvo. El artículo plantea un decálogo del rock. Las sagradas tablas del bien y el mal en la música moderna. Lógicamente esto desató en mí el deseo compulsivo y ególatra de expresar mi opinión sobre esas palabras, y este es el resultado. Espero lo disfruten.

1. Nunca sigas a un artista que describe su trabajo como “oscuro”.

Totalmente de acuerdo. Aquellos artistas que expresaron sus más profundos y perturbados pensamientos en canciones no gritaban a los cuatro vientos su oscuridad, más bien se recluían en sótanos o se estrangulaban en baños.

2. La penúltima canción es la más floja.

Como dice Manrique esto aplica al concepto del LP. Si tuviera que agregar algo es que la era CD también ayudó a cargarse la idea de disco como concepto. Antes un LP promedio eran 10 canciones, los discos compactos subieron el número a 15, por esta razón muchas canciones pasaron a ser material de relleno puro y duro.

3. Los miembros de las grandes bandas se parecen entre sí.

No tan de acuerdo, que después de tanto tiempo juntos se pegan gestos o actitudes es un hecho, pero Roger Daltrey no se parece a Pete Townshend ni Bono a The Edge.

4. Ser una estrella de rock es un trabajo de 24 horas al día.

Absoluta, total y completamente de acuerdo. Si asumes el compromiso de ser un rockero mejor que no te vea en el supermercado o cortando el césped porque dejo de creer inmediatamente en ti.

5. El grupo con más tatuajes tiene las peores canciones.

Esta idea está cargada de mala leche. Hay casos en los que la relación “Tatuajes = que desastrosa es tu música” se cumple, pero los Red Hot Chili Peppers refutan este punto.

6. Nada interesante ocurre en un escenario tras los primeros 20 minutos.

Aquí no estoy de acuerdo, soy de los que piensa que el sonido real de una banda está ajustado a partir de la tercera canción y creo que grupos como The Doors o Led Zeppelin tenían muchos de sus mejores momentos después de la primera hora de concierto.

7. El guitarrista que cambia de instrumento cada tres canciones está presumiendo de su colección de guitarras.

Real. Es más, a veces tardan tanto en cambiar de instrumento que cortan el clima y el ritmo del concierto.

8. Todos los grandes artistas se esconden detrás de su manager.

El manager. Ese gran vapuleado, detestado y odiado de la historia del rock. Creo que hay bandas que jamás hubieran visto la luz del éxito si no fuera por ellos, es un trabajo sucio pero alguien tiene que hacerlo.

9. En los grandes grupos no caben integrantes haciendo discos en solitario.

Suele suceder que después de un éxito en solitario las bandas se desarman, pero también sucede que sus ególatras discos suelen ser tan malos que vuelven a los brazos de sus compañeros como el hijo pródigo. Los trabajos en solitario de gente como Joe Perry, Mick Jagger o Bruce Dickinson son claros ejemplos que confirman mi teoría.

10. La banda de tres piezas es la expresión más pura del rock.

Para mí la formación ideal es el cuarteto y que el cantante sea un animal escénico (y una eventual segunda guitarra), pero es cierto que en el trío no hay espacio para otra cosa que no sea la música. Ejemplos como Cream,  The Police o mis amados Divididos confirman esta teoría.

Aquí están, estos son. Este post se lo dedico a Roger y al Rock and Roll. Qué sería de mí sin ellos…

La frase que da título a este post lógicamente tiene una historia detrás, me la espetó en la cara mi mujer hace muchos años. Con esta sentencia me hacia responsable de su estado emocional por haber roto con ella la primera vez que comenzamos nuestra relación, allá por los tiempos de nuestra mas tierna juventud. Lo notable del asunto es que yo lo sentía como un reconocimiento a la influencia que había causado durante ese breve período de relación en su gusto musical. Espero que por este comentario las mujeres que leen este blog no me consideren un cretino, a más de 20 años de este suceso seguimos juntos, así que tan malo no debo ser…
En el post que hice hace un tiempo sobre Cocteau Twins les contaba como la música gótica o dark de los años ’80 llegó a penetrar profundamente en la juventud argentina, bandas como The Cure, Bauhaus, Echo & The Bunnymen o Joy Divison marcaron a una generación con su sonido melancólico y oscuro.
Recuerdo la primera vez que escuche “Bela Lugosi is Dead” de los Bauhaus, era una cinta copiada que me paso mi amigo Fernando, allá por el año 1987. La canción era extremadamente tétrica, y para colmo de males esta versión era extendida, 9 minutos de calvario y opresión. Ideal para cualquier corazón adolescente con ganas de conflictuarse al pedo.

De todas las bandas que sonaban en aquella época mi favorita era (y sigue siendo) Echo & the Bunnymen, este grupo fue un nexo perfecto entre dos generaciones, ellos estaban influenciados por gente como Los Doors o la Velvet Underground, y a su vez sirvieron de influencia a bandas como Radiohead, Oasis, Blur o Coldplay. En lo personal creo que su importancia en la música inglesa es comparable a la de los Clash.

Pero la banda que mayor cantidad de fans cosecho por mis tierras fue The Cure, creo que durante la segunda mitad de los ’80 la mitad de la juventud Argentina escuchaba a Robert Smith y Compania. La otra mitad bailaba imitando a una gallina creyéndose Mick Jagger al ritmo de “Under my thumb” en la versión del mítico disco en vivo “Still Life”. debo reconocer que amo a los Rolling Stones pero esa versión me da ganas de vomitar.

Yo elegí rendirme inmediatamente a la tristeza de Los Cure, como la gran mayoría llegué a esta banda gracias al disco “The Head on the Door”, canciones como “In Between Days” o “Close o Me” son indelebles en la memoria de una generación. Mi favorita de este disco es la inmensa “A Night Like This”, insuperable.
Lo mejor del asunto fue cuando empecé a escuchar sus trabajos anteriores, discos como “The Top”, “Seventeen Seconds” o “Pornography”, eran obras impresionantes, todos diferentes entre si pero con la marca registrada de Mr. Smith. Canciones como “Play for Today”, “Shake Dog Shake” o la juvenil “10.15 Saturday Night” son de lo mejorcito que se hizo por aquellos años.
Su pico de popularidad mundial fue con Disco “Desintegration”, este trabajo es para mi el último de la banda, siguieron sacando discos, tocando en festivales y reciclándose mil veces, pero ya no era lo mismo, en lo personal siento que Robert Smith ya no podía mas con el personaje. Y lógicamente, yo tampoco.
Y ahora, unos cuantos años después, cuando estamos en casa viendo clips en VH1 y aparece alguna banda de las citadas en este post nos miramos a los ojos con mi mujer para vez cual de los dos es el primero en soltar la frase “por tu culpa me hice dark” y reír con mil recuerdos de juventud.