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Tag Archives: Luca Prodan

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Recuerdo aquel día del ’87 como si fuera hoy. Estaba en casa de mis padres con la que era mi novia por aquel entonces haciéndonos carantonias (amo esa palabra) y cuando estábamos por ponernos al tema más seriamente sonó el teléfono. Con el enfado lógico por la interrupción amorosa respondo y del otro lado se escucha la voz de mi tía (la más sensacionalista de la familia) contándome que en las noticias dicen que murió Luca Prodan. Colgué, se lo dije a mi chica y los dos nos quedamos helados, nos abrazamos en silencio sin poder hacer nada. Sabíamos que Luca era un tipo extremo, pero no esperábamos que nos dejara tan pronto.

Voy más atrás todavía y vienen a mi mente las madrugadas del ’84, el programa de radio Cuero Pesado pinchando “La rubia tarada” y yo flipando en colores. Todo era nuevo para mi, el sonido, la letra, y esa voz que cantaba en un español rarísimo. No entendía nada pero seguro que estaba de acuerdo con ellos. Unos días después me recuerdo viendo la portada del primer disco de Sumo “Divididos por la felicidad” en la disquería que estaba en Serrano y Santa fe, empezaba la historia mas breve pero determinante del rock de mi país.

Por aquellos años la Argentina vivía una alegría democrática feroz después de 6 años de oscuridad. El pop asomaba tibiamente entre los pesos pesados del rock progresivo y la canción protesta, pero el punk todavía era un gran desconocido para la mayoría de los jóvenes australes. Ahí es donde aparece pateando el tablero Sumo, una mezcla perfecta de New Wave, Punk y Reagge única e irrepetible.

Cantaban en inglés a 2 años de perder el honor en Malvinas!!! El cantante no era un melenas barbudo, era un pelado italiano, educado en Escocia con cara de loco y ropa andrajosa. A mis 15 años el mensaje de este sujeto hizo que empezara a cuestionarme cosas que hasta ese momento eran sentencias, y no me refiero a patear bolsas de basura y hacer fuck you a la policía, Luca me hizo entender que habia mucho más que el barrio, el colegio y la bandera.

Actuaban en discotecas cutres (como todos los grupos por aquellos años), se peleaban en los festivales con todo dios, tenian pocos amigos y en vivo eran más happenings que conciertos, pero definitivamente eran imbatibles. Si los tuviera que comparar con una banda clásica definitivamente sería con The Doors, no por el sonido, sino por la provocación constante y lo revolucionario de su actitud.

Si quieren saber más de Luca y su tremenda banda busquen y rebusquen, hay documentales buenos, películas malas y mil entrevistas.  Yo solo quiero recordar desde aqui al pelado a 25 años de aquel día que se hinchó las pelotas y fue al otro barrio, y darle las gracias, por abrir mi cabeza, mis oídos y mi corazón.

Aquí el playlist con su obra, enjoy!

Según “El decálogo de Foster” la formación perfecta del rock es el trío. Este formato de grupo equilibra bastante los egos, no deja espacio para la tontería y tiene que funcionar como un reloj, básicamente estamos hablando de Divididos, La aplanadora del Rock.

Esta banda Argentina nace a partir de un suceso trágico, la muerte de Luca Prodan frontman de Sumo. En este grupo Ricardo Mollo destrozaba sus guitarras a un volumen demoledor y Diego Arnedo castigaba su bajo con una contundencia que parecía que en lugar de dedos tenía martillos. Cuando el dolor por la muerte del pelado todavía estaba fresco la banda edita su primer y confuso LP “40 Dibujos Ahí En El Piso”, Este es un disco que no me convenció en absoluto en su momento (Yo era muy fan de Sumo y me dolía saber que ya no existía mas) pero con los años pude entender que ya se empezaba a perfilar muy sutilmente el sonido que luego definiría al trió mas potente del rock argento.

La cosa cambia con su segundo disco, “Acariciando lo Áspero” muestra a la banda como una obra maestra de la relojería sonora. Canciones como “el 38”, “Sisters” o “Aladelta” confirman mis palabras, ni hablar de la versión de “Cielito lindo” que en vivo me convertía en un resorte humano. Sus conciertos eran (y son) un desparramo de adrenalina.

El baño total de popularidad llega con su tercer trabajo “La Era de la Boludez”. Un título tan contundente como el momento histórico que pasaba la Argentina en los ’90. Este disco es una maravilla absoluta, su combinación de rock con folklore lo convierte en un disco de aperturas mentales. Reconozco que empecé a entender los sonidos autóctonos de mi patria gracias a ellos, la versión de “El Arriero” de Atahualpa Yupanqui es absolutamente increíble, de lo mas profundo de la tierra pasan al funk mas frenético en “Salir a Comprar” para volver a una especie de calypso-bolero llamado “Dame un limón“. Este disco es la puerta de entrada perfecta para entender el fenómeno de esta banda.

Pero como son unos inconformistas y todo les chupa un huevo publican “Otroletravaladna”. Una obra compleja como su título (significa “anda a lavarte el orto” al revés) pero que contiene piezas maravillosas como “Agua en Buenos Aires”, “Volver, Ni a Palos” o “15-5”. Al año siguiente publican “Gol de Mujer”, un disco maravilloso, súper enérgico pero de colapso. En vivo tanto el público como la banda sufría desbordes emocionales y químicos extremos. Aún así en medio de la catarsis se rescatan canciones enormes como “Alma de Budín”, “Luca” o la tremenda versión de “Salgan al Sol” de Billy Bond y la Pesada del Rock, era el momento de parar los motores y ordenar el patio para no repetir la historia de Luca, y por suerte así fue.

Y con el cambio de siglo viene el cambio de mentalidad. Un desamor, desintoxicaciones, dietas y la energía dirigida nuevamente a lo mas importante, la música. Se publica “Narigón del Siglo”, un disco impecable, “Vida de Topo”, “Par Mil” o “Spaghetti Del Rock” confirman mis palabras, no perdieron nada de la intensidad de costumbre y como ventaja aprendieron a escuchar sus silencios que son maravillosos. La evolución continúa en su siguiente trabajo de estudio “Vengo del Placard de Otro”. Un trabajo donde el rock sigue presente pero se acentúa mucho mas la vena folclórica, recuerdo que este trabajo se publicó unos días antes que me viniera a vivir a España y la canción que cierra el disco, “Guanuqueando” fue uno de mis llantos de desarraigo.

Y tuvieron que pasar 8 años para que se publicara un nuevo disco de estudio del power trío mas grande de la Argentina. Y el milagro ocurrió hace tan solo unas semanas, “Amapola del 66” es la nueva maravilla de la aplanadora del rock, con pocas escuchas ya puedo distinguir futuros clásicos como “Perro Funk” “Jujuy” o “Muerto a Laburar”. Pasaron los años pero la potencia sigue ahí, intacta, y cuando Divididos suena, mi corazón late con mas fuerza.

Aquí un playlist de la banda en Spotify, enjoy.