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Tag Archives: Enrique Bunbury

Un par de semanas antes de terminar este eterno 2011 Enrique Bunbury y Fito Páez se ponen de acuerdo (sospecho que de forma involuntaria) para editar cada uno un disco de versiones. Quizás por falta de creatividad, necesidad de exfoliar sus personajes o simplemente porque les da la gana, estos grandes se dedican a versionar a otros grandes, y por lo pronto no les sale nada mal.

Empecemos por Bunbury. Como el que escribe estas palabras es muy fan, la objetividad de las mismas desaparece por completo: esto significa que el disco le parece buenísimo. Empezando por el repertorio elegido y terminando con la interpretación de estos clásicos americanos (de USA para abajo) Bunbury tiene esa capacidad de apropiarse de las canciones y convertirlas en propias. Los que conocemos al aragonés errante sabemos que hace años que nuestro artista está fascinado con los ritmos tradicionales de América latina y en esta obra hace gala de su profundo conocimiento. Muy en la línea que comenzó con ‘Viaje a Ninguna Parte’ este disco alegrará a los fans de su etapa solista, decepcionará a los heroicos y será vapuleado por los de siempre.

Ahora vamos a por Páez, la obra de Fito a estas alturas ya es enorme, con una cantidad de altibajos notables el  rosarino se entregó al placer y editó un disco de versiones de lo más ecléctico, de Jaces Brel a Chico Buarque pasando por Charly García y Nino Bravo. El resultado de este collage es bastante irregular, pero no se puede negar que los puntos altos son muy altos, creo que los momentos en que más flojea es cuando quiere superar al repertorio, hay canciones que con ser correctamente interpretadas ya tienes el éxito garantizado, y los que conocemos a Fito sabemos que su impronta a veces resulta un poco (muy) cansina.

Aquí están, estos son, espero los disfruten.

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Cuando estaba buscando las canciones del 2010 me sorprendí al descubrir que muchas de las que me gustaban eran covers, entonces se me ocurrió la simpática idea de hacer un top ten de “versiónes” del año, espero sea de vuestro agrado 🙂

10. Andres Calamaro – Libros Sapienciales

Nunca fui muy fan de Vox Dei, pero debo reconocer que con los años puedo valorar mucho mejor lo que significo su disco cumbre “la Blibla” en la historia del rock de mi país.

Este Año Calamaro se marco una versión del clásico “Libros Sapienciales” que corta el hipo y supera con creces a muchos de los tracks de su “On the Rock”, aquí la tienen para vuestra valoración personal.

9. Manel y Nacho Vegas – Con Un Beso Me Bastó

Esta mega colaboración surge a partir del proyecto de versiones (este es su segundo año) que el día de la música nos regala la gente de Heineken (también participan: El País, Radio 3, Rockdelux, y un montón de peña mas) Aquí se juntan los Manel con Nacho Vegas (y el gran Angel Carmona en plan “quinto stone”) y se marcan en español la canción de Los Wave Pictures “My Kiss”, debo reconocer que soy muy fan de Nacho y poco de los Wave, razón por la cual prefiero el cover definitivamente a la original, A ver que opinan ustedes.

8. Enrique Bunbury – Afuera

Aquí tenemos otro caso de una banda que en su momento no me gustaba demasiado (la invasión mexicana me desbordo allá por los ’90) pero que con los años voy reconociendo su importancia y su valor musical.

Enrique coge este clásico y lo lleva a su inevitable terreno, la hace propia inmediatamente y le agrega (muy sutilmente, un milagro maño) esa impronta tan particular que ya conocemos. Después de escucharla creo que los fans de uno y otro quedaron satisfechos con el producto final.

7. Quique González – El Viento a Favor.

El tributo a Bunbury y Héroes es absolutamente espantoso, desubicado y asqueroso. El repertorio de artistas y canciones es un collage absolutamente horrendo, pero dentro del caos esta canción destaca como una flor en el barro.

Quique logra hacer una versión decente, medida y sin pretensiones, la lleva a su terreno y sale airoso de semejante embrollo. Versionar a Bunbury es muy complicado y este disco es la horrible prueba de ello.

6. Arizona Baby & Los Coronas – La Cárcel de Sing Sing

Una de las mejores uniones del año, grabaron un EP de covers y esta es la que cierra el trabajo. Este clásico fue interpretado por grandes del bolero como Pepito Pérez o Alici Acosta, pero llegan los Coronas y los Arizona y la convierten en esta maravilla, una temible canción mas cercana a un narcocorrido interpretado por los Caléxico que a un bolero. Imperdible, impresionante, gigante!!!

5. Sidonie & Anni B Sweet – Se Dejaba Llevar

El tributo a Antonio Vega “el alpinista de los sueños” considero que supera con creces al anterior “Ese chico triste y solitario”. La diferencia entre ambos (mas allá de repertorio y artistas) es la condición de póstumo de “El Alpinista” y todo lo que significa esto emocionalmente para los fans de este grande de la música española.

La respetuosa versión del clásico que se marcan los Sidonie en compañía de Anni B Sweet emociona de una manera muy particular. No hace que extrañemos la original, esta tiene una melancolía propia e inevitable, sinceramente hermosa.

4. Supersubmarina – Chas! Y Aparezco a Tu Lado

Cuando Cristina no era tan Ronsenvigne formaba parte del dúo Alex y Cristina y hacía un pop edulcorado ideal para su blonda cabellera, luego se convirtió en la dama del indie y ya sabemos el resto de la historia. La cuestión es que años después, en su disco debut, los chicos de Supersubmarina se marcan una versión de este clásico capitalizando la frescura del original, descubriendo la melodía y nos encontramos bailando nuevamente, como hace muchos años, pero mejor.

3. Alex Ferreira – Bombay

Este tema surge del proyecto “Fonogramáticos Vol 10” donde Artistas latinos versionan a otros artistas latinos, o sea, tocas las canciones que mejor te salen de tus colegas y amigos.

Son muchos los que participan y las versiones son realmente buenas, pero no puedo evitar destacar la de Alex, mas allá que esta es la que mas me gusta (me pierde la groupie que llevo dentro) difiere tanto de la original de El Guincho que parece otra canción, lo bueno es que ambas me gustan. un dato el disco es de descarga gratuita, todo un placer.

2. Love of lesbian y Zahara – Lucha de Gigantes

Definitivamente lo mejor del tributo a Antonio Vega, no existen en el panorama músicos españoles mas adecuados para hacer una versión perfecta de esta canción. Una interpretación increíble y perfectamente equilibrada para esa letra y esa música. Una canción hermosa de un artista genial en manos de lo mejor de la escena musical actual de este país, insuperable.

1.The New Raemon – Te Debo un Baile

Cuando esta canción llego a mi (mil gracias Armando) creo que la escuche unas 20 veces sin parar. The New Raemon nos descubre esta maravilla que pertenece a una banda llamada Nueva Vulcano (no la conocía) y nos hipnotiza con su declaración de amor torpe y sencilla.

Dos recomendaciones, la primera es escuchar la original (es genial) y la segunda que vean el video de la versión de The New Raemon que es tan bello como la versión.

Ah, me olvidaba, aquí el top ten internacional, lo pide el público (mentira, es mi ego) Aquí el playlist en spotify (falta el de Arcade Fire, you know)

1. Plastic Beach – Gorillaz

2. The Suburbs – Arcade Fire

3. United Nations of Sound – RPA and the United Nations of Sound

4. Heligoland – Massive attack

5. It’s What I’m Thinking – Badly Drawn Boy

6. And the pioneer saboteurs – Micah P Hinson

7. Come Around Sundown – Kings of Leon

8. Infinite Arms – Band of Horses

9. Bang goes the Kninghthood – The Divine Comedy

10. Lonely Avenue – Ben Folds/Nick Hornby

Feliz año gente.

Abrazo

El 2010 fue un año muy intenso en general y muy bestial en lo particular, en esta lista cuento las que (para mi) fueron las mejores canciones del año. Aprovecho la ocasión para desear un 2011 muy bueno para todos los que se toman el trabajo de leer mis humildes reflexiones. Ahora a lo que venimos aquí, un poco de música.

10. Cientocero – Supersubmarina

Empezamos con una banda joven, guapa e independiente que conocí gracias a mi amigo @abarbero. Realmente estos chicos suenan que te cagas, sus canciones no pretenden ser mas que eso, buenas historias que no pasan de los 4 minutos y conmueven, esto para mi es la base del pop/rock. Elegí esta canción porque logra transmitir perfectamente la neura de la historia que cuenta.

9. Compartir – Carla Morrison

Es genial ver y escuchar como los nuevos artistas revalorizan el sonido mas clásico del pop. La obra de esta niña podría pertenecer tranquilamente al sonido de los años ’60. Todas sus canciones están vestidas de una inocencia que nos terminamos creyendo, es inevitable que nos resulte encantadora. La canción elegida creo que representa perfectamente este espíritu, Y aparte fue la primera que escuche y me encanto (gracias Walter).

8. Noche de Setas – Pony Bravo

A Pony Bravo lo descubrí casi terminando el año, pero no fue necesario demasiado tiempo para que me entren por vena. Manejan de una manera increíble la ironía, su sonido me parece genial y creo que todavía nos queda por escuchar mucha cosa buena de esta gente, Elegí esta canción porque aparte de buena me resulta muy divertida. Y todo un detalle, sus discos son de descarga gratuita bajo licencia Creative Commons, una banda de estos tiempos.

7. Pablo Borell – Honky Tonky Sanchez

Recuerdo el día que descubrí a este músico en el muro de FB de mi amigo Ángel Carmona, el gancho que puso el muy cretino para que escuchemos la canción era el siguiente: “el Johnny Cash de Albacete” caí en su trampa y le estoy totalmente agradecido.

Honky Tonky Sánchez sorprende con un disco austero que capitaliza de manera equilibrada sonido y ruido, crea ambientes y nos lleva a su terreno, el necesita ese escenario para poder contarnos sus historias. Pablo Borell es la primera que escuche y espero la disfruten tanto como yo.

6. Incondicional – Love of  Lesbian

Esta canción esta aquí únicamente por un motivo, es la única que publicó LOL este año. Pero negar que este fue el año lesbiano sería una tontería, esta banda se ganó a pulso (y una abrumadora cantidad de conciertos) su lugar en la historia del pop/rock en español, y esta canción es una muestra de lo que se viene, que todo indica que va a ser muy bueno.

5. Codeína – Gabo Ferro y Pablo Ramos

Gabo Ferro y Pablo Ramos son los únicos Argentinos de la lista, eso para mi significa dos cosas, que ellos son los que mas destacan en un panorama musical mediocre muy en línea con la situación cultural (política y social) de mi país, y que ya llevo demasiado tiempo de este lado del charco.

“El hambre y las ganas de comer” es un disco, un libro y ambas cosas a la vez. La experiencia de esta unión dio un resultado absolutamente positivo, en la contratapa del disco amenazan con un “continuará” que espero sea verdad. Elegí codeína porque es mi favorita del disco, cuando esa canción llega todo lo demás se detiene a mi alrededor.

4. Las Tres Marías – Andrés Calamaro

Calamaro con su “On the Rock” se dedico a hacer lo que mas le gusta, desconcertar a su audiencia. El disco tiene de todo: rock, flamenco, cumbia, reaggeton, ranchera, mid tempo, etc, etc, etc… Se juntó con lo mejor de cada casa (y sus sospechosos habituales) y probó cada palo. En algunos casos de una manera afortunada y en otros no corrío con la misma suerte. Lo que no se puede negar es que el Andrés tiene un talento que le permite surfear cualquier tipo de ola sin caerse de la tabla. Elegí esta canción porque ese ritmo de cumbia y esa guitarra “a la Juanes” es absolutamente magnético.

3. Fahrenheit 451 – Iván Ferreiro

Iván Ferreiro es para mi uno de los músicos mas importantes de este país, sus canciones son himnos inevitables, conmueven hasta la médula y una vez que entran en tu sistema se quedan para siempre. La declaración de intenciones que encontramos en la letra de esta canción es demoledora. La primera vez que la escuche ya sabía que tenia un lugar seguro en esta lista, es enorme, no puedo decir nada mas, Iván lo dice todo en esta canción.

2. Los Habitantes – Enrique Bunbury

Personalmente creo que “Las Consecuencias” es uno de los mejores discos que edito en solitario el Aragonés errante. Con este disco Bunbury se reafirma sobre lo ya reafirmado y encuentra una respuesta positiva de parte de su público (con esto me refiero a su “nuevo público” de etapa solista y no a los fan from hell de Héroes del Silencio) El disco esta plagado de buenas canciones, pero creo que “Los habitantes” es la declaración de principios perfecta de lo que este disco significa.

1. Hombre de Ninguna Parte – Xoel López

Xoel López ocupa el primer puesto por dos motivos, uno es porque su canción me parece definitivamente la mejor del año, desde la intención de su letra, pasando por los arreglos hasta descubrir que su periplo americano lo despegó completamente de etiquetas y le permitió ser un músico libre.

Y como segundo motivo ver que el galego le hecho unos huevos cuadrados a una gira absolutamente demencial en los tiempos que corren. 30 músicos increíbles que brindaban tres horas de concierto maravillosas y verdaderamente multiculturales, un standing ovation para Xoel y Su Caravana Americana.

Aquí estan, estos son, espero disfruten de las canciones y quizás hay un bonus track antes de que termine el año, atentos!!!

Un abrazo.

Fe de erratas: Calamaro también es Argentino, pero yo lo considero ya habitante del mundo hispano (si, me estoy justificando) Gracias Marta 🙂

 

Photo by Fabián Bertolotti.

Este año tuve la fortuna de poder disfrutar la gira de Enrique Bunbury presentando su disco “las consecuencias” de los dos lados del océano, mas precisamente en Buenos Aires y en Madrid.

Personalmente fue notable poder apreciar las diferencias de un mismo show (casi calcados, para ser precisos) pero con dos públicos y entornos completamente diferentes.

El teatro Gran Rex fue el elegido en Buenos Aires para la presentación del último trabajo del Aragonés errante. Es sitio era el mas adecuado para presentar su colección de nuevas canciones, lo genial del asunto era la combinación de intimidad que otorgaba la sala con el desenfrenado y apasionado público de mi ciudad natal, cada canción era ovacionada con una pasión impresionante, diría que hasta exagerada, pero ya sabemos las insoportables ansias de protagonismo que suele tener el público argentino en su gran mayoría, mas allá de mi personal opinión los artistas siempre reciben con mucho placer esa entrega absoluta.

Por otra parte el concierto de Madrid perdió esa intimidad ya que el sitio elegido fue el Palacio de los Deportes, esto provocó una sensación un poco ambigua ya que no se pudo disfrutar a pleno de ninguna de las dos vertientes que ofrecía el concierto, el rock sonaba frío y las baladas quedaban un poco pobres ante la inmensidad del lugar.

Lo que fue indudable en ambos casos es la calidad y profesionalidad de Bunbury y compañía en escena, los conciertos tuvieron la misma estructura en ambos lados, primero tocaron 5 canciones del nuevo trabajo y luego se dedico a repasar su larga trayectoria incluído el obligatorio regalo para los fans de Héroes del Silencio. En Buenos Aires la elección fue “Iberia Sumergida” y aquí “La Senda”, provocando la emoción nostálgica en los corazones de sus fans.

Yo soy bunburita (o sea, sibarita de Bunbury) y siempre disfruto de su obra y sus conciertos. Mas allá de las condiciones del lugar, los excesos o frialdades del público no puedo dejar de apreciar la escena del que considero un músico fundamental en la historia del rock en español.

Este post esta dedicado a Alicia, Gonzálo, Jimena y Fabián, que gracias a ellos pude disfrutar de estos conciertos. Un beso y un abrazo enorme como el ego del protagonista de este post 🙂

Aquí estoy presto para entregar los obligatorios top 5 del año que termino, entiendo que esta obligación solo la tengo para con mi neura, y para colmo de males este listado se basará en algo que esta mas allá del supuesto valor artístico atribuido a la obra, directamente va a vincularse con mis sentimientos al respecto de dicho material, entonces pues, empecemos con el exhibicionismo pertinente.

Top 5 canciones españolas

5. Tú, Garfunkel – The New Raemon. La mejor canción de separación escrita por estos pagos en el ’08.

4. Rocco Sigfredi – Iván Ferreiro. Uno de esos bellos cadáveres exquisitos a los que nos tiene tan bien acostumbrados este tremendo Artista.

3. Porque Las Cosas Cambian – Enrique Bunbury. Para ser sincero esta es solo una de tantas maravillas del Hellvile de Luxe, tremenda.

2. Crujidos – Nacho Vegas. La mejor canción del año, y como es Nacho lo pongo en segundo lugar. Seguramente el lo prefiere asi.

1. Tenía Tanto Que Darte – Nena Daconte. Una ex triunfito, una banda pop ultra comercial, desborda felicidad, es pegajosa, por todo esto y por muchas cosas mas es la número 1. POP, con mayúsculas.

Top 5 conciertos.

5. Alex Ferreira e Ivan Ferreiro en Sala Costello. un concierto íntimo a pie del escenario, Dos artistas inmensos y como bonus track la maravilla de Ximena Sariñana cantando “Normal” acompañada de Alex, sencillamente hermoso.

4. Pereza en Majadahonda. No era la fecha principal de la gira, eran las fiestas del pueblo y la voluntad de los asistentes por pasarlo bien era tremenda, Sonaron increíblemente y eso los confirmo en mis oídos como los glam/actitud boys que son, el rock es así.

3. Enrique Bunbury en Madrid y Valencia. Aquí hago trampa, pero no me puedo quedar con solo uno de ellos, por diferentes motivos pero ambos fueron tremendos, el mejor sonido en vivo que escuche este año.

2. Café Tacuba en la sala Taboo. Nunca voy a terminar de estar agradecido a mi amigo Roger por invitarme a este show, como mucho éramos 200 almas disfrutando de una de las mejores bandas de rock de America. Sencillamente increíble.

1. Amy Winehouse en Rock in Río. No era el mejor lugar, sobraba el 80% del público, ella estaba llena de dolor, pero aún así pude escuchar en vivo a una de las mejores voces del mundo, espero que la artista sobreviva al mito.

Aquí están estos son, el único criterio utilizado para la confección de estas listas es lo que el arte de los protagonistas provocó en mi vida durante este ’08.

Un abrazo a todos y feliz 2009!!!

En la música hay personajes que trascienden el arte a través de la polémica, gente que es considerada grande por algunos y miserable por otros. En el mundo anglo el personaje ideal para describir este efecto sería Prince, algunas personas lo consideran un genio absoluto y otros no lo pueden soportar, en el mundo hispano creo que un buen ejemplo es el protagonista de este post, el señor Enrique Bunbury.
Hace unos días fui a mi primer concierto del Aragonés y me confirmo lo que ya sabía. Es un artista enorme de pies a cabeza. Realmente brindó un espectáculo absolutamente genial y rebosante de arte, talento y magia, y les puedo asegurar que estas características no abundan últimamente por estos pagos.
La excusa fue la presentación de su último trabajo “Helville de Luxe”. Un disco excedido, exagerado pero absolutamente genial y necesario. La ocasión fue perfecta para disfrutar de versiones renovadas de clásicos de su repertorio como “Infinito”, “El Extranjero”, “Canto (el mismo dolor)” o “El Rescate”, todas tan grandilocuentes como su persona en escena.

Si tuviera que encontrar una vara con que medir su personaje en las tablas solo sería comparable con dos iconos de la cultura española, Rocío Jurado o Raphael (Bunbury compuso para el la canción “Desmejorado”) inmensos, talentosos y populares al mismo tiempo.
Y mucho de todo esto que a mi me fascina es lo que desata criticas y mofas en torno a su persona, personalmente considero que un artista es un ser integral, y que por sobre todas las cosas se alimenta de su personaje (ejemplos claros  de esto son genios como Woody Allen o Peter Sellers).
El escándalo que acompaño el lanzamiento de su último trabajo tuvo que ver con el plagio, y para hacer honor a la verdad los fundamentos en los que se basaron me resultan al menos pobres. Llevamos años escuchando a replicantes como Lenny Kravitz o Jamiroquai y nadie se queja, y ellos se “inspiraron” de los grandes de una forma obscena, pero Bunbury convierte en canción citas de poetas y todo el mundo se tira encima de el. Pero si el rock siempre manoteo del mundo de la prosa y la poesía!!! Yo no considero que eso sea malo, es simplemente dejarse influenciar por el talento ajeno para que surja el propio. Si no fuera por el rock yo jamás hubiera conocido a maestros como Camus, Kerouac o Bukowski.
Mas allá de polémicas domesticas el sujeto controla mucho el ritmo emocional de un concierto, todo esta ultra medido, empezando en las luces, pasando por su vestuario y acabando en las calaveras de su micro, es todo actitud y sabemos que este es uno de los pilares principales que sostiene esta maquinaria  negocio/artística llamada rock’n’roll.
Y nos encanta, y disfrutamos, y nos sentimos bien tratados y eso a mi me alcanza, no busco mas en un concierto, letras que me den consuelo, justifiquen mis actos y me aporten una sonrisa o una lágrima si es necesario, y después de mas de mil conciertos en mi vida gente como Bunbury lo sigue consiguiendo.
Bravo por el, y gracias a conciertos como este sigo apostando por el rock’n’roll.

Cuando me vine a vivir a España logre darme un gusto de mi juventud, comprar la revista Rockdelux en su país de origen, Recuerdo que conseguí unos números en Buenos Aires allá por el año 1989 y comparada con nuestra humilde revista Pelo pertenecía a una dimensión paralela, tenia muchas mas páginas y estas estaban repletas de información, fotos y entrevistas, mas allá que la revista Pelo fuera muy importante en mi adolescencia la Rockdelux eran palabras mayores. Gracias a ella conocí a artistas como Gabinete Caligari o la Fura Dels Baus.
Uno de los primeros números que compre aquí, allá por el 2003 venia acompañado de un CD con los artistas españoles mas importantes de la escena alternativa, así fue como llegue al protagonista de este post, el señor Nacho Vegas.
Debo reconocer que la primera vez que lo escuche no me gusto para nada, me parecía un vulgar imitador de Dylan y pase completamente de el. A medida que pasaban los años veía (mejor dicho, leía) que la critica especializada hablaba maravillas de su obra. Entonces ahí (soy tan snob) me empezó a picar el bicho de la curiosidad.
Y fue un verano maravilloso cuando volvía de Galicia y Asturias que mi amigo Elías me dio un CD con todos sus discos y me hizo escuchar la canción “ella me confundió con otra persona”. A partir de ese momento ya no pude volver atrás, Nacho Vegas había entrado en mi vida.
Un par de meses después de este acontecimiento salió publicado el disco que grabo a dúo con Enrique Bunbury, este disco no conoce la estantería de cds de casa, siempre esta al lado del reproductor, lo escucho constantemente, nació para ser un clásico.
Vegas es un problema, una vez que entra en tu vida y uno entra en sus canciones no se puede hacer nada, no existe escapatoria, tiene unas letras absolutamente increíbles, la música que las acompaña no se queda atrás, sus historias son cortometrajes o cuentos perfectos y su voz que al principio me irritaba ahora me acompaña a diario, no podría dejar de escuchar a Nacho Vegas.
Pude disfrutar del artista en vivo en varias ocasiones, en acústico con Xel Pereda, con Cristina Rosenvinge y con su ultimo proyecto, Lucas 15 (ya publique un post al respecto) y estas actuaciones sirvieron para confirmar mi percepción de su obra.
Canciones como “El Hombre que Casi Conoció a Michi Panero”, “Ocho y Medio”, “El Cazador” o “Días Extraños” son solo un mínimo ejemplo del talento de este músico asturiano, después de mucho tiempo de trabajo su obra se esta empezando a reconocer de una manera mas masiva, que esto suceda es genial ya que sería un tremendo pecado que su arte fuera valorado solo por unos pocos.
Personalmente les recomiendo que no lo dejen escapar, que lo escuchen y se sumerjan en su oscuro mundo. Eso si, no me hago responsable de los efectos secundarios que provoca, ni de la capacidad adictiva que genera. Todos mis amigos que cayeron en la trampa pueden dar testimonio de lo que sucede después de escucharlo. Esta en vuestras manos animarse a este oscuro placer.

Lavapiés 2005

Creo que la nostalgia es un sentimiento tan inevitable como el amor, el odio o la tristeza, no hay forma de controlarla y casi siempre que aparece tiene la batalla ganada. Es una tonta ilusión tratar de escapar de ella, no se puede simplemente cruzar la calle y evitar el encuentro, lo mejor es poner el pecho y recibir los golpes de la manera mas decente.
Demás está decir que cuando uno se muda de país su presencia es una constante. Los primeros tiempos suelen ser los peores, después las necesidades básicas, el dolor o simplemente el tiempo se encargan de moldear la coraza que rodea al corazón que, para ser sinceros, solo sirve para aguantar los golpes de mejor manera, no para evitarlos.
Y si uno es una víctima de la música como quien suscribe, la cosa se pone totalmente chunga. Recuerdo mis primeros y solitarios paseos por Madrid escuchando canciones de Charly Garcia, Divididos o Andrés Calamaro y amplificando la nostalgia natural de sus letras hasta las lágrimas.
Recuerdo dos momentos en particular. El primero es volver en autobús de un hospital en las afueras de Madrid escuchando el disco de la Bersuit VergarabatLa Argentinidad al palo”. El disco me resultaba bastante flojo y se empezaba a notar que la banda ya no podía sostenerse mucho tiempo mas en el lugar de “somos los chauvinistas que protestamos contra todos los males de este mundo” pero llegó la última canción del disco dos y se cayó todo el bonito discurso que tenía armado. La letra de “el viento trae una copla” se plantaba delante de mi cara (y los oídos) para decirme de donde venía, y relatarme toscamente la realidad de muchos compatriotas que llegaron a estas tierras convencidos de algo que no existía. Sin querer justificarme creo que la emoción principal radica en el crescendo de la canción y esos coros tipo murga uruguaya. Sea lo que sea las lágrimas brotaban de mis ojos sin control.
La siguiente vez fue después del primer viaje a Buenos Aires de mi mujer. Ella viajó sola porque yo estaba muy reacio a volver, me ganaba el dolor y no podía asumir la idea de viajar a Argentina, ni siquiera de visita.
Lógicamente vino cargada de alfajores, delicias gastronómicas varias y lo mas importante para mi, música. En ese momento se había publicado un disco el vivo de León Gieco titulado “El Vivo de León”, recuerdo que mi mujer se incorporaba al trabajo ese mismo día, la acompañe a tomar el autobús y puse en mi discman el cd en cuestión, la primera canción se titula “cinco siglos igual” y la canta a capella con el público. Escuchaba la letra (básicamente habla del brutal derramamiento de sangre en la conquista de América, que actualmente continúa inexorable.) y no había forma de parar mis lágrimas y mi emoción. Ese día empecé a plantearme la posibilidad de volver a visitar a mi gente en Argentina.
Pero como todo cambia (sobretodo la gente) y el tiempo es tirano, la cosa se empezó a transmutar un poco, el proceso no fue sutil, pero si muy lógico.
Cuando se estreno la película de AlmodóvarVolver”, una de las formas de promocionarla era un videoclip de Penélope Cruz cantando el tango volver (no se emocionen demasiado, la que ponía la voz era Estrella Morente) y cada vez que la canción sonaba en la televisión mi mujer comenzaba a llorar inmediatamente. Digamos que la letra lógicamente conmueve, el asunto es que esta vez la música tenia un punto flamenco importante, ahí empecé a notar que algo estaba pasando.
Por otra parte, mas allá de la crisis económica y artística que personalmente creo sufre mi país de origen, año tras año eran menos los discos que encargaba allí y mas los que compraba aquí. Debo reconocer que después de casi 6 años la diferencia es abismal, cada dos discos argentinos, no menos de diez españoles.
Y ahora me encuentro sintiendo como propios a artistas como Nacho Vegas, Iván Ferreiro, Enrique Bunbury o Lichis de la Cabra Mecánica. Tengo sus discografías completas y no me apetece vivir sin ellas, la necesaria pertenencia a mi nuevo hogar hizo que estos artistas en cuestión se vuelvan imprescindibles en mi nueva realidad.
Por eso en mi último viaje a Buenos Aires, cuando paseaba por mi querido Palermo, y no confundir con el actual palermogólico, soy de Palermo Viejo de toda la vida (la foto del link es de la calle donde yo nací) estaba escuchando “El extranjero” de Enrique Bunbury en mi ipod y tenía la sensación de estar lejos de casa. Y mas allá de sentirme muy a gusto con los míos había algo que me faltaba, ahí me di cuenta que empezaba a sentir nostalgia por mi nuevo hogar, y que por culpa de ese sentimiento detrás de la próxima esquina estaba plantada la nostalgia, un poco mas joven, preparada para atacarme otra vez.