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Tag Archives: Daft Punk

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Hace una semana se publicó el último trabajo de Mark Ronson: “Uptown Special”. Una pequeña maravilla del productor maravilla (no olvidemos que Mark es responsable del sonido que consagró a Amy Winehouse) Un disco de Soul, funk y mucho jazz- rock. Sí, así de vintage como lo leen, JAZZ ROCK.

El amigo Mark se compró todos los Korg, Moog y Roland que encontró en el Segundamano londinense y se dedicó a recuperar ese sonido tan característico de finales de los setenta y principios de los ochenta. Esos teclados sonaban en los primeros discos de Prince, en las baladas white soul de los Hall & Oates y son el corazón del gran clásico ochentero de Donald Fagen: “The Nightfly”.

Y como todo tiene que ver con todo, los enormes y eternos Steely Dan (la banda mítica de Fagen) son cabeza de cartel en Coachella 2015 (el festival con más hype del mundo). Parece que los hipsters se aburrieron de escuchar baladas acústicas de montañeses o guitarreos indies de neoyorquinos circunspectos. Ahora es tendencia bailar música elegante (gracias Daft Punk por abrir ese melón) y escuchar rock progresivo (¡corré a robarle a tu tío los últimos vinilos que te dejaste allí, que ahora son un éxito en instagram!). Al margen de que sea por postureo o por saturación, se agradece la vuelta de un sonido más elaborado y refinado. Todo sea para que las nuevas generaciones descubran esos clásicos que nunca mueren.

Mark Ronson – Feel Right

Steely Dan – Do It Again

2013

Se nos va, el 2013 llega a su fin, dejando más cosas buenas que malas (al menos en lo personal), y por suerte para todos, un montón de música.

Mi humilde reseña de lo mejorcito de este año, y sus respectivas playlist (internacional y español), espero lo disfruten.

Internacional:

10. Foreverly – Billie Joe + Norah

Todo aquí es raro. El punky Billie se junta con la delicada Norah a versionar enterito un clásico de los Everly Brothers… ¿Cuál es el resultado? Una pequeña joya incomprendida por la crítica pedante y valorada por los corazones sensibles carentes de prejuicio. Un disco tan único como maravilloso, a disfrutarlo que no creo que se pueda volver a juntar tanta magia.

Mejor canción: Lone Time Gone

9. Times all Gone – Nick Waterhouse

El disco debut de un crooner siglo XXI. Una especie de hermano bizarro de Amy Winehouse y primo tardado (pero bien) de Jack White, esa mezcla crea un sonido único para el disfrute de todos. Altisimamente recomendable, otro al que el vinilo le sienta de maravillas.

Mejor canción: Say I Wanna Know

8. Bye Bye 17 – Har Mar Superstar

Definitivamente una de las gemas del año, un discazo de soul clásico y pop sesentero que te atrapa desde la primera escucha. Ideal para su disfrute en vinilo (fue uno de los mas vedidos en Tupperdisc) este trabajo es una masterpiece en toda regla. La “Sexy” portada del disco es un capítulo aparte.

Mejor canción: Restless Leg

7. Ghost on ghost – Iron and Wine

Otros que nunca fallan, gracias a ellos puedo crear conceptos dementes en mi cabeza del tipo “elegancia bucólica”. Arreglos preciosos, delicadeza por todas partes y te garantizo que después de escuchar este disco te sientes mejor persona. Desde el track uno ya sabes que nada malo va a pasar, canciones que piden abrazos a gritos. Bello es poco.

Mejor canción: Caught in the Briars

6. Shot Down The Streets – AC Neuman

Este disco debería figurar en wikipedia como la definición de pop perfecto. Las armonías vocales como eje en cada una de sus canciones, Brian Wilson y Elvis Costello se pueden quedar tranquilos que en el siglo XXI sus influencias siguen vivas gozando de muy buena salud.

Mejor canción: Encyclopedia Of Classic Takedowns

5. ...Like Clockwork – Queens of the Stone Age

Le pongo el pecho a las balas y me atrevo a decir que este es el mejor disco en la historia de los QOTSE. Equilibrado por donde se lo mire, ecléctico en sus invitados y poderoso sin perder vigor en ningún momento, el Josh se quitó el polvo del desierto pero lo justo, una maravilla post stoner. Apto hasta para los oídos de las féminas más delicadas.

Mejor canción: I Sat By The Ocean

4. Pale Green Ghosts – John Grant

El segundo disco en solitario del ex Czars lo borda. La melancolía habitual de nuestro enorme amigo se mantiene intacta, en algunos momentos acompañada por sintetizadores y en otros a dúo con Sinead O’Connor. Grant hace de sus tragedias domésticas nuestras delicias musicales, esperamos poder disfrutar de su infelicidad por mucho tiempo.

Mejor canción: Pale Green Ghosts

3. The Next Day – David Bowie

El maestro volvió, y con tutti. después de tanto silencio despertó del letargo y se marcó uno de sus mejores discos en los últimos 20 años. Canciones con olor a la trilogía berlinesa aderezadas con toda la modernidad a la que siempre nos tuvo acostumbrados, Bowie de pura cepa para todos los gustos.

Mejor canción: Where Are We Now?

2. Reflektor – Arcade Fire
Los Arcade Fire superaron el síndrome del tercer disco, y con creces. Cuando todo indicaba que el fuego épico de los canadienses se estaba extinguiendo publican esta cuarta maravilla hija de la mejor mixtura y nos vuelan la peluca una vez más. Todo es belleza en este trabajo. Capítulo aparte para el videoclip de “Afterlife”, la mejor canción del disco para mi.

1. Random Access Memories – Daft Punk

Es imposible negar el primer puesto de la lista a este disco, no sólo por su maravillosa concepción sonora, ni por su enorme estratégia de marketing, lo merece por devolver el POP de calidad a los primeros puestos en los charts de todo el mundo. desde Thriller de Michael Jackson o Nevermind de Nirvana que no pasaba nada igual. Los gabachos lo bordaron y por eso se merecen la palma.

Mejor canción: Loose Yourself  To Dance

Español:

10. Joe Crepúsculo – Baile de Magos
En todos sus años de trayectoria es el primero que el amigo Joe entra en mi lista, probablemente esto suceda porque la exaltación de su momento vital/discotequero coincide con el mio. Y por sa razón este fue uno de los imprescindibles del año, y el amigo Crepúsculo nos confirma que la ironía también se puede bailar.

Mejor canción: Nuevo Amanecer.

9. Pony Bravo – De palmas y Cacería.

Lo de Pony Bravo no tiene nombre, estos chicos nadan en aguas mentales donde se mezclan CAN y Los Delincuentes, narcótica de la buena y un futuro tan impredecible como genial, talento a cascoporro. España necesita menos Alboranes y más Ponys. He dicho.

Mejor Canción: Político Neoliberal

8. Babasónicos – Romantisísmico.

Un relojito. Los Babasónicos si sacan disco estan en mi lista seguro, supervivientes de un país donde el pop de calidad es solo un recuerdo. Elegantes por sobre todas las cosas.  Dandys, carismáticos, truhanes y todos esos calificativos que tanto le gusta usar a D’argelos en sus canciones. Discazo.

Mejor canción : Run Run

7. León Benavente – León Benavente.

Una de las superbandas del año, grandes músicos (Boba, Verdú, Baos y sigamos sumando) suman sus individualidades en un concepto de banda de poderosisimo pop, respetando la tradición de esas épicas de los ’80 con las que ellos aprendieron gran parte (me recuerdan a Killing Joke hasta el dolor). Nivel tanto en lo musical como en sus letras, así da gusto.

Mejor Canción: La Palabra

6. StandStill – Dentro De La Luz.

Una vez más los Standstill nos vuelan la cabeza, su nueva obra no solo esta a la altura de esa maravilla que fue “Adelante Bonaparte” sino que la superan, Los arreglos son de una belleza insoportable, el disco respira buen gusto por todos sus tracks, de lo más emocionante que escuche este 2013.

Mejor canción: Adiós, Madre, Cuidate.

5. Rusos Blancos – Tiempo de Nísperos.

Elegancia, sarcasmo y buen gusto, las tres cosas que necesito para sobrevivir en este mundo son virtud en la obra de los Rusos Blancos. Un disco redondo (risas) que muestra a la banda en su mejor momento. Ideal para los que somos anti chandal.

Mejor canción: Baile Letal 3

4. Iván Ferreiro – Val Miñor – Madrid: Historia y Cronología Del Mundo.

No se cuantas veces seguidas escuché “Pájaro azul” desde el día que salió este disco, es un mantra de belleza absoluta. Lo mejor que tiene lo nuevo de Iván Ferreiro es que suena a clásico desde la primera escucha. Este disco es un hit tras otro. No me atrevo a decir que es su mejor disco, porque se que todavía tiene mucho con que sorprenderme.

Mejor Canción: Pájaro Azul y Chainatown

3. Guadalupe Plata – Guadalupe Plata.

Definitivamente el mejor directo que ví este año. En vivo son una máquina de blues demoledora con la que no puedes dejar de moverte como un poseso. Voodoo andaluz o la etiqueta que quieran, son algo de otro planeta, bandas como esta hacen subir el nivel musical del panorama español a espacios que no conocía antes. Sorprendente es poco, definitivamente imperdibles en vivo.

Mejor Canción: Esclavo

2. Julio de la Rosa – Pequeños Transtornos Sin Importancia.

Y Julio por fin lo peto. Definitivamente su disco esta en (casi) todas las listas ocupando los primeros puestos, increíble es poco. Un trabajo delicioso, fino, elegante, de esos que se usan para cicatrizar en bonito y que en la piel solo queden las marcas que tu quieras. Rodeado de lo mejor del patio musical actual creó una pieza que va a trascender el tiempo. Clasicazo en toda regla.

Mejor Canción: El disco entero. En serio, no me puedo decidir.

1. Egon Soda – El Hambre, El Enfado y la Respuesta.

Y esto es lo que pasa cuando el mejor productor de españa se decide a sacar su segundo (y difícil) disco. Me roba el corazón y se lleva la palma de este humilde pero sincero top ten. Uno de esos discos que no puedes parar de escucharlo, arreglos vocales e instrumentales acojonantes, un sonido demoledor, épico. Ricky Falkner es de lo mejor que le pudo pasar a la música de este lado del mundo. Gracias por este disco muchachos, me salvó la vida (o al menos la noche) en más de una ocasión.

Mejor Canción: La Nueva Internacional.

Aquí estan, esto son amiguitos, si llegaron hasta aquí feliz año nuevo y que el 2014 llegue repleto de cosas bonitas y mucha música.

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Recuerdo la primera vez que escuché (en realidad ví) a los franceses encasquetados. Corría el año 1997 y su presentación en sociedad fue con un video absolutamente demente de la canción “Around the World”, una coreografía retro/patético/espacial dirigida por Michel Gondry (el talento siempre se junta). El video tenia cualidades magnéticas, no podías dejar de mirar la pantalla mientras la canción entraba en tu sistema nervioso para quedarse pegoteada para siempre.

Pero más allá de ese primer impacto, mi amor con la banda se confirmó en mi primer viaje a Europa, llegando al aeropuerto de Amsterdam escuché  “One More Time”, ese himno al siglo XXI era una maravilla, derrochaba la alegría del “primer mundo” que era el viejo continente por aquellos años. El disco al completo es genial, un homenaje al dance de los ’70 pero con todas las pastillas de los ’90. Un equilibrio perfecto que no chocaba en ningún momento. Ya se dejaban ver las influencias y el talento detrás de estos músicos (no DJ’s, jamás confundir) todo era coherente: su estética, sus increíbles videos (animaciones de Leiji Matsumoto), todo funcionaba y millones de personas en el mundo idolatraron y copiaron su estilo.

A tanto llegó el asunto que ellos se saturaron de ellos mismos. A partir de ese momento fue el abuso del abuso. Que si sacamos un grandes éxitos, que si un disco en vivo, que el sello me apura y saco una bazofia olvidable como “Human After All”, etc, etc, etc. Personalmente los dejé abandonados y me resigne a imaginar una vida sin ellos, escuchar cada tanto sus viejas maravillas y recordar aquellos años como si fueran la talla 34 de un Levi’s, algo muy lejano en mi vida.

Pero el año pasado mi corazón volvió a latir, reaparecen con el soundtrack de la trurñopeli remake del (no necesario) clásico Tron. El disco es regulín, pero estaba claro que lo usaron para lubricar el ambiente. Ellos hacen música pero no tienen un pelo de tontos, querían saber si su público seguía por allí, atento, esperando algo más de su parte. Y si, las gordas fans estábamos hambrientas de su brie musical (si, esta frase esconde claramente referencias sexuales)

Y mientras pensaba que estaban oxídados y viviendo de contar sus historias a jóvenes modelos en Cannes los chicuelos se estaban currando a destajo el que sería su nuevo y enorme trabajo.

Y con un timing maravilloso – como franceses elegantes que son dejaron que Bowie comience el año lectivo- empezaron a mostrar a cuentagotas su obra. Cuando escuche “Get Lucky” por primera vez mi corazón se estremeció, esa guitarra ritmica era perfecta, la base sólida como un bloque y la voz de Pharrell Williams se encargaba del resto. Era como volver a escuchar el mejor Prince, era disco music puro en momentos de asepsia e inmovilidad hipster. El sonido sexy volvía a estar de moda, y ellos eran los responsables.

Fueron soltando perlitas, pequeños documentales donde el maestro Giorgio Moroder habla de sus tiempos de gloria y de ellos como si de los nuevos dioses del olímpo tecno se tratara. Todo el mundo quería saber más del segundo disco más esperado del año, y una semana antes del lanzamiento lo cuelgan en iTunes para escucharlo completo. Y ahí, en ese momento, es donde me vuelvo un flan.

Me esperaba un buen disco, en su línea, con sus influencias de siempre y esas cositas, pero no, estos jodidos hijos de una hiena me atrasaron a mi más absoluta y tierna infancia. En Random Access memories habita gran parte del banco de sonidos de mis inicios musicales. Vuelven a mis oídos Steely Dan, Alan Parsons, Cerrone, Donald Fagen, Giorgio Moroder y cosas que los jovenzuelos generación “pincho con el iPad” no tienen ni puta idea. El disco desborda elegancia por todas partes!!! Esta grabado con un cuidado y una delicadeza que no merece ser escuchado en reproductores cutres de mp3, es una jodida maravilla (mi frase!) Y no puedo negar el enorme condicionamiento emocional que provocan todos esos sonidos en mi. Apelan a una memoria musical que es la base donde se soportan los miles de discos que llevo oídos en mi vida.

Lo que más me alegra del asunto es saber que algún joven ávido de curiosidad – como lo fui yo en su momento- investigará de donde vienen todos esos soniditos e influencias de estos chicuelos, y solo por esta simple razón el disco ya es un clásico, un destapador de mentes, un abrelatas a la historia de la música.

Gracias mis queridos gabachos, una vez más mi corazón es todo vuestro.

Dedico este post por aguantar(me) desde hace 10 días escuchando el disco una y otra vez a @juanfranmiguel, el hombre de la paciencia eterna.