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Tag Archives: Charly Garcia

Hoy me apetece hablar de 10 tipos que ocupan mi Olimpo personal de dioses de la música contemporánea, sujetos que crearon muchas de las mejores canciones que escuché en mi vida. Como siempre es una lista aleatoria, no hay primeros ni segundos porque todos ellos son geniales.

Micah P. Hinson.

Uno de los últimos de esta lista en llegar a mi vida de la mano de @oli_n. Descubrir a este sujeto fue algo realmente maravilloso, la melancolía de sus canciones es tan dolorosamente bella que para los poseedores de almas sensibles como quien suscribe escucharlo es uno de los placeres mas tortuosos e inquietantes de la vida.

Badly Drawn Boy.

El chico mal dibujado llegó a mi vida gracias a mi brother Mr G, allá en los finales del siglo XX. Este sujeto para mi es un solista integral, puede sonar a mil cosas diferentes y siempre mantener su personalidad, su voz es muy dulce y transmite un sentimiento de confort maravilloso, espero poder verlo en vivo alguna vez en mi vida.

Elvis Costello.

El primer veterano de la lista, lo descubrí allá por los ’90 y se quedo en mis oídos y corazón para no irse nunca mas, es absolutamente genial, sus melodías son tan sencillamente complejas como únicas, es un músico que puede tocar lo que sea, este año lo pude ver en vivo por primera vez y es maravilloso sentir como se divierte en el escenario. No hace oficio de la música, el es la música.

Nick Drake.

Si en esta vida me obligaran a sobrevivir escuchando solo a un artista Nick Drake sería el elegido. Su música no es de este mundo, descubrir su arte fue uno de las mejores cosas que me paso en la vida, no hay canción de el que no me guste, dejó un legado breve pero inmenso, si no lo conoces no pierdas un segundo mas de tu vida.

Rufus Wainwright.

Otro que llegó a mi vida gracias a Mr. G. Rufus es algo absolutamente maravilloso, el mundo del pop rock le queda enano. El es cabaret, libertino y desbordantemente gay. Personalmente creo que esta a la altura de un Cole Porter moderno, lo ví dos veces en vivo y lloré y reí como nunca en un concierto, un genio absoluto.

Neil Young.

Este veteranísimo del mundo del rock es uno de mis músicos favoritos por excelencia, sus discos siempre estan ahí para acompañarme en cualquier momento, y es capaz de hacer el rock mas intenso del mundo o la balada mas dulce, el abuelo es enorme y mi respeto por el es gigante.

David Ackles.

Este es un desconocido para mucha gente. Un maestro de la melancolía y la ironía, sus canciones son verdaderas obras maestras, cuentos breves que relatan el dolor y la alegría de gente común. Cuatro discos es su legado antes de retirarse al silencio absoluto, una obra maravillosa que recomiendo no se pierdan.

Todd Rundgren.

Mi debilidad por la combinación solista/pianista queda reflejada con el maestro Todd, otro irónico de la canción, autor de canciones verdaderamente maravillosas, un músico amado por otros músicos, personalmente me recuerda mucho a Charly García, la obra de Todd influenció mucho al músico argentino, tanto que hizo una versión genial en español del clásico de Rundgren “Influenza”, imperdible.

Mark Lanegan.

En el panorama grunge destacaron sujetos como Eddie Vedder o el malogrado Kurt Cobain, pero el único que supo sobrevivir al movimiento con estilo propio y genialidad es nuestro amigo Mark. Su voz áspera y su oscuridad lo hace creador de verdaderas maravillas tormentosas y oscuras, sus canciones son como espectros que recorren la habitación, asustan y fascinan al mismo tiempo. Un animal musical.

Paul Weller.

Y pasamos de la bestia a la elegancia. Un mod, un rocker, un punk, todo a la vez pero enfundado en ropa Ben Sherman o Merc. Británico por donde se lo mire es el autor de verdaderas maravillas, en los ’70 reino con The Jam y en los ’80 se volvió cool con Style Council, pero su brillo (y ego) son demasiado grandes para bandas, un verdadero elegante del rock.

Aquí una lista con algunas canciones de los artistas citados, enjoy!!!

Mercedes Sosa

Si tengo que elegir una voz que interprete la música Argentina para que el mundo entero la escuche, esa es la voz de Mercedes Sosa.

Su canto es incuestionable, se puede estar de acuerdo o no con su ideología política o con sus declaraciones, pero cuando su voz suena la emoción es absolutamente inevitable, la escuche quien la escuche.

Su versión de “La Cigarra” de María Elena Walsh era un bálsamo en los años duros de la Argentina y cuando la democracia dijo presente su voz canto el “Solo le pido a Dios” de León Gieco al mundo entero, con solo escucharla cantar la lágrima de la emoción surge involuntariamente, doy fe de ello.

Y este post surge a partir de escuchar su último trabajo, dos discos de duetos (Cantora 1 y 2) un trabajo absolutamente maravilloso, la companía es de lo mas variopinta, desde mis amados Charly Garcia y Luis Alberto Spinetta a mi detestada Shakira, pero todos acompañando el arte de la gran Mercedes.

Personalmente opino que los mejores momentos son las versiones de “Barro tal vez”, “Desarma y Sangra”, “Deja la Vida volar” y la increíble versión de “Zona de Promesas” con Gustavo Cerati.  Este duo hace 20 años era absolutamente inimaginable.

Los que tienen Spotify lo pueden escuchar allí, y los que no les recomiendo que se hagan de este material porque es un trabajo enorme, genial y lleno de amor. Una vez mas, gracias Mercedes por tanto arte.

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Hay muchas cosas que olvide en lo que llevo de vida, algunas de ellas muy importantes, pero jamás voy a olvidar la primera vez que escuché a Seru Giran.

Fue la banda más grande de la historia de pop/rock en mi país. Charly García, David Lebón, Pedro Aznar y Oscar Moro fueron los Beatles argentinos, y siendo completamente sincero (esto no significa objetivo) ellos son más importantes en mi vida que los Fab Four.

Tenía 10 años y toda la inocencia que conlleva esa cifra. Mis primos mayores eran mis referentes musicales, y una tarde de sábado en el barrio de Vicente López sonó por primera vez en mis oídos la banda más grande que podía imaginar, el disco en cuestión era “La Grasa de las Capitales” y nunca en mi vida olvidare lo que sentí cuando escuché por primera vez en mi vida canciones como “El perro Andaluz” o la temible “Viernes 3AM” (entendamos que una canción sobre el suicidio es un poco fuerte para una persona que lleva solo una década en este barrio) a partir de ese momento el enganche fue inmediato.

Es fundamental decir esto cada vez que hablamos de esta banda para que se entienda su importancia en el contexto histórico. Eran los únicos que durante los años más duros de la historia de mi país fueron capaces de relatar el dolor, la tortura, la desaparición y la muerte en mano de los genocidas responsables de la útima dictadura militar. Por una vez el arte cumplía una función no burguesa, denunciaba y gritaba sutilmente que el dolor era nuestro presente y la muerte nuestra realidad. Los argentinos no eran ni derechos ni humanos, eran víctimas de los asesinos que hundieron nuestro país en la miseria y el dolor,  y para ellos por más que pasen los años hay un solo grito. Ni olvido, ni perdón.

Maravillas como “Llorando en el Espejo” o “Cinema Verite” me ayudaron a entender que era eso de empezar a vivir. Era la banda perfecta, amaba a todos sus integrantes y sus canciones eran la solución para hacer de este mundo un lugar mejor, y entonces después de 5 maravillosos años ocurrió lo inevitable, se acabo la magia.

Al maravilloso Pedro Aznar lo convoco a sus filas el músic de jazz/rock Pat Metheny y el canto de sirenas fue muy fuerte, Charly Garcia y David Lebon pedían a gritos ser solistas y el pobre Oscar Moro (si exsiste un Dios espero que lo tenga en su gloria) sufrió del síndrome Ringo Starr (aunque el disco que saco con Beto Staragni fue inmenso) la magia se acabó y a mi el corazón se me partió en mil pedazos, los Beatles criollos se separaron y no estaba Yoko para descargar la ira sobre ella…Porca miseria.

El tiempo pasó, 10 años después y con mucha pasta de por medio la banda decidió reunirse. Yo no había tenido el privilegio de verlos juntos en su momento de gloria. Mi corazón palpitaba fuerte y rápido ante la posibilidad de ver en vivo a la banda mas grande en la historia. Pero un atisbo de razón me devolvió rápidamente a la realidad, yo no tenía 12 años ni ellos la energia motora de aquella época, y no me equivoque.

Los conciertos fueron un poco patéticos (estoy siendo amable, los quiero demasiado) y la prueba viva es la película “Peperina”. todo un desborde de miserias y vicios tristes, la segunda década infame se había cargado aquello que más quería (entre otras cosas) pero a esa altura ya coleccionaba la suficiente cantidad de heridas como para que el dolor no fuera tan grave.

Pero como el tiempo lo cura todo, mi dulce memoria selectiva se encargo de anular la parte oscura y solo quedarse con el disfrute de aquellos maravillosos 5 discos de su etapa inicial. Creo que fueron los primeros que separé cuando me vine a vivir a España, y cada vez que los escucho, como lo estoy haciendo ahora mismo, se me pianta un lagrimón que me recuerda que quedan un par de cosas en todo este asunto, todo ese maravilloso arte y el recuerdo en mi corazón.

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El lunes de la semana pasada cuando miraba las estadísticas del blog descubrí que tenía el doble del tráfico de lo habitual, solo tardé unos segundos para descubrir lo que sucedió, el nombre de mi blog contenía una de las palabras mas buscadas en internet, lo gracioso del asunto también era que mi post mas leído ese día se titula “Recomendaciones para un verano fatal” que muy poco tiene que ver con la gripe porcina y mucho con mis recomendaciones musicales para el verano pasado.

Pero el asunto no quedo ahí, el hit musical de la semana fue “la cumbia de la influenza”, mientras escribo este post el hit de la Agrupación Cariño alcanza las 388023 visitas en you tube. Soy consciente de que esta enfermedad provoco la muerte de gente y respeto el dolor de esas familias, pero no puedo negar que esta canción es una buena forma de relajar un poco la tensión desmedida que están generando los medios de comunicación al respecto del tema, si quieren saber mas al respecto de los creadores de este hit pandémico pueden ver la entrevista en exclusiva que conseguimos para LaComuna.TV.

Y los dejo con una bonita versión que hizo hace ya unos años Charly García del hit de Todd Rundgren.

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Mientras escribo esto estoy en el Ave rumbo a Sevilla a cubrir el festival ZEMOS98, en mi ipod suena “At the Chime of the City Clock” de Nick Drake y el paisaje se funde con la melodía de una manera perfecta.

Asociar la música a los viajes es inevitable para mi, cada viaje de mi vida tiene un soundtrack particular. Recuerdo que cuando estuve en Costa Rica en el año ’96 escuchaba todo el tiempo el disco “Chiapas”, un trabajo que produjo Javier Calamaro a beneficio de las tribus indigenas de esa región, participaban bandas y solistas de la talla de Andrés Calamaro, Divididos, Charly García o Los Tres, pero las imagenes de los hermosos paisajes de ese país las asocio a la cancion de Cafe Tacuba “Flores del Color de la Mentira” es escucharla y recordar esas playas, esos bosques y ese momento de mi vida.

Tambien viene a mi mente el recuerdo de estar viajando de Sao Pablo a Santos, es un recorrido de una hora atravesando los morros para llegar al mar, tenia 22 años , muchas cosas en que pensar y “Patience” de Guns’n’Roses sonando en mi walkman.

Y no puedo ni quiero olvidarme de un viaje en tren a Miramar y el “Indian Summer” de Dream Academy sonando de fondo, ese verano forma parte de los mejores recuerdos de mi vida.

La música ocupa un lugar tan importante en mi vida como viajar, como buen imigrante me tengo que sentir acompañado de cosas que pueda llevar conmigo todo el tiempo, y en este sentido, las canciones y mis recuerdos son mi bienes mas preciados. 

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Photo by Fotomaf

Cuando era pequeño me costaba relacionarme con la gente, disfrutaba mucho de jugar solo. Mis soldaditos, mis coches o mis figuras de Star Wars eran el lugar donde más seguro me sentía, con ellos era suficiente para completar la diversión de todas las tardes.
Tampoco era un idiota solitario absoluto. Tenía siempre un par de amigos con quien compartir juguetes y veredas de Palermo, pero nunca fui de equipos, clubes y esas cosas.
Luego en la adolescencia si empecé a conocer a más gente. El grupo de tarjeteros de Star Light, la gente del colegio y todo aquel que formara parte de la cultura de la avenida Cabildo en los años 80.
Con el tiempo fui madurando amistades que llegaron a formar parte esencial de mi vida, en mi último tiempo en Buenos Aires los fines de semana se organizaban “partuzas” en mi casa, un clásico era cantar “La marcha de la bronca” a las 6 de la mañana, a grito pelado para el placer y goce absoluto de mis vecinos, recién después de ese berreo la fiesta se consideraba clausurada.
Pero cuando vine a vivir a España todo cambio radicalmente. Aquí tenia a viejos amigos a los que visitaba periódicamente y disfrutaba (y lo sigo haciendo) mucho de su compañía, pero por tiempos, edades y responsabilidades no podíamos replicar aquellas fiestas donde las risas eran el epicentro, la nostalgia gritaba presente y la melancolía ganaba la batalla.
Para colmo de males los primeros cuatro años aquí mis trabajos eran muy solitarios, el día a día era casi unipersonal en aquel momento y eso empezó a dañar mi moral y mi corazón.
Hasta que llegó Mobuzz y todo cambio, mis días transcurrían trabajando con un equipo humano maravilloso donde encontré amigos que hoy día forman parte esencial de mi vida.
Durante dos años compartí con ellos vivencias de toda clase, días muy felices y otros muy dolorosos, grandes logros y enormes decepciones, no había un día en que no pasara algo que nos mantuviera activados y en alerta, esto que para muchos puede resultar neurótico para nosotros era el pan de cada día. Y lo peor del asunto es que disfrutábamos de que así fuera.
Y gracias a que mi trabajo estaba vinculado a la Web 2.0 empecé a conocer a otra gente a través de la red, poco a poco fui integrándome a través de las comunidades a un mundo desconocido para mi. Aquí la audiencia tenía voz, voto y un protagonismo relevante, y este era uno de los principales motivos para mantenerme estimulado trabajando mas y mejor.
Y hace poco más de un año, se me ocurrió comentar en twitter que tenía ganas de una fiesta un martes, inmediatamente me respondió @crédula (Laura Pintos) que en una semana se celebraba el twittmad, un evento que empezó como una reunión de cinco y a esas alturas ya estaba creciendo velozmente. Al principio creía que era una cueva de frikis, Si a esto le sumamos que yo llegué a este mundo por otra vía (no era ni informático, ni blogger) la cosa pintaba, al menos extraña, pero al llegar al lugar me encontré con gente encantadora que inmediatamente me abrió su corazón.
Desde el primer momento quede muy enganchado con la comunidad, no solo eran los twittmad, también estaban los Beers and Blogs, luego descubrí un evento anual llamado Campus Party, cualquier excusa era buena para verle las caras a gente que cada día era más entrañable y cercana.
Y una de las mejores partes de mi trabajo era hablar con ellos a diario. Vía twitter , chat o mail nos contábamos alegrías y penurias, gracias a muchos de ellos me decidí a empezar este blog, todos me apoyaron y lo siguen haciendo al día de hoy.
Y esa lealtad se convirtió en respeto, su fidelidad me sorprendía y alegraba a diario, su respuesta a mi trabajo era un elogio constante que me hacía sentir mejor persona y me daba fuerzas para entregar lo mejor de mi.
Pero un buen día nos llega la noticia de que Mobuzz no podía seguir en pie por falta de fondos, la tristeza invadió nuestros corazones y la solución que se planteaba era pedir ayuda a esa comunidad que día a día nos brindaba apoyo incondicional, personalmente sentía que era un abuso de confianza, no fue una decisión fácil para nadie, pero se decidió continuar.
Nunca olvidare la emoción que sentí al ver la tremenda respuesta de la comunidad, gente que llegó hasta las oficinas a traer dinero, hasta se ofrecían a trabajar gratis, todos donando para que el proyecto siguiera vivo, todos haciendo lo imposible para mantenernos ahí y poder disfrutar de nuestro trabajo, realmente nunca en mi vida había visto semejante demostración de amor.
Pero el asunto perdió el control y finalmente la solución nunca llegó, personalmente sentía que había decepcionado a la inmensa tribu que nos apoyaba diariamente. La sensación de que su esfuerzo se había menospreciado no me dejaba dormir, no podía soportar que  se acercara gente diciéndome “yo doné dinero”, y no poder hacer nada para revertir la situación me generaba un tremendo sentimiento de impotencia.
Entonces algunos de los protagonistas de aquel proyecto decidimos mantenernos vivos en la Web, con más voluntad que dinero comenzamos a gestar un proyecto en el que depositamos mucha ilusión y amor. Ese proyecto cobro vida y se llama LaComuna.TV
Y una vez más, la comunidad nos demostró la confianza que nos tiene. Fue solo anunciar que queríamos seguir vivos y todos nos brindaron su apoyo incondicional, esa energía es la que nos motiva a seguir ahí, entregando lo mejor de nosotros, porque se lo merecen. Porque más allá de apoyos o criticas nos están viendo y valorando, y eso nos ayuda a crecer, a ser mejores personas y a comprender todos los días el significado de la palabra respeto.

Gracias a todos, Para Uds. esta canción.

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Ayer estaba hablando con una amiga en un Beers & Blogs y ella me decía que todos los años elige una canción para escuchar en el día de su cumpleaños, me contaba con lujo de detalles los requisitos que tenia que reunir. La importancia de la letra, la situación, el momento donde escucharla y muchas cosas mas. Esto que a muchos le puede parecer una locura a mi me resulta sumamente bello y reafirma mi idea sobre la relevancia de las canciones en la vida de la gente.
A veces también sucede que no hay un motivo aparente pero se dan rituales de este tipo, en mi caso todas las veces que vote en Argentina tenia que entrar al cuarto oscuro escuchando Iggy Pop. Al día de hoy no tengo idea de porque la iguana debía ser lo que sonara de fondo mientras ejercía mi sufragio, pero no podía hacerlo si no sonaba, “Lust for Life”, “Candy” o “Cry For Love
Es evidente que las canciones son determinantes a la hora de darle mas emoción a un recuerdo, ellas visten a la memoria con sus mejores galas o sus peores ropajes según la situación, pero ese condicionamiento nos ayuda a mantener viva aquella vivencia pasada por mas placentera o dolorosa que sea.
Por eso querida Chechi, estoy totalmente de acuerdo contigo en que te dejes la piel buscando la canción perfecta para cada cumpleaños, a ti te dedico este post y la próxima canción.

P.D. ; gracias Mauro por tan bella foto

En uno de mis primeros post contaba la historia de un disco que me regalaron al cumplir los 11 años que cambio completamente mi cabeza, esa fue mi manera de entrar en la obra de uno de los artistas más importantes de mi país, me refiero a Luis Alberto Spinetta.
El ocupa en mi corazón el mismo espacio que Charly García, lleva todo este tiempo cantando en mi vida, muchas de sus canciones están grabadas a fuego en mi memoria.
Su obra es inmensa y genial en cada una de sus etapas. Su primer disco se grabó en el año 1969 cuando formaba parte del grupo Almendra, ese disco es una obra maestra, “Ana no Duerme”, “Laura Va”, “Fermín” y mi favorita “A Estos Hombres Tristes”, un relato tremendo sobre la soledad, que al día de hoy me sigue partiendo el corazón.
La historia continúa con Pescado Rabioso, uno de los grupos más rockeros de aquellos años. Canciones como “Post Crucifixión” o “Despiertate Nena” son claros ejemplos de la potencia sonora de esta formación.
Luego vino la etapa de Invisible, su obra se volvió mucho más compleja, tanto a nivel sonoro como poético, aquí se comienza a construir el personaje de Spinetta que la mayoría de la gente conoce, canciones como “Jugo de Lúcuma”, “Durazno Sangrando” o “Los Libros de la Buena Memoria” forman parte de lo mejor de su cancionero.
Los años ’80 comienzan con una de sus mejores formaciones, Spinetta Jade. Discos como “Alma de Diamante” ó “Los niños que escriben en el cielo” confirman mis palabras. En esta época publica uno de mis trabajos favoritos “kamikaze” un disco solista, acústico y con muchas de sus mejores canciones, en este trabajo graba un drama existencial llamado “Barro Tal Vez” que compuso cuando tenía 15 años, siempre que la escucho trato de imaginar la cabeza de ese adolescente escribiendo semejante maravilla.
Luego siguieron trabajos enormes como “Privé”, “Pelusón of Milk”, su regreso triunfal al sonido mas rockero con Los Socios del Desierto y su última etapa, más reposada pero igual de genial con discos como “Los ojos” y “Pan”.
Puedo seguir escribiendo horas sobre su trabajo, pero me gustaría que se animen a descubrirlo, desde ya les digo que no es tarea fácil, pero si se arriesgan a romper esa barrera les aseguro que no se sentirán defraudados en ningún momento, el universo Spinetta es infinito, los invito a sumergirse en el.

Dedicado a Spanish Zombie (pinchá el link de “los niños que escriben en el cielo”)

Casi siempre que tienen que relacionar Argentina con algún personaje famoso hacen referencia a Maradona, el Che o Evita. Pero para muchos que nacimos entre los últimos años de los ‘60 y los primeros ‘80 nos sentimos más identificados con otro personaje, el enorme Charly Garcia.
Charly estuvo presente en casi toda mi vida. Un par de años después de mi nacimiento edita su primer disco con Sui Generis, y su último material lo registró el año pasado (Kill Gil aún no fue editado oficialmente pero se consigue fácilmente en la red) el bigotudo bicolor me acompaña desde hace 35 años aproximadamente.
Personalmente creo que su mejor etapa es la que comprende de 1978 a 1991. No creo que exista en el mundo un artista tan fructífero y creativo, tanto a nivel letras como a nivel musical. Empezando con “La Grasa de las Capitales” y llegando hasta “Filosofía barata y Zapatos de Goma” el tipo se encargó de regalarnos muchas de las mejores canciones del rock en español.
Si Charly hubiera nacido en USA o UK probablemente hubiera sido una estrella a la altura de Lennon, O quizás se hubiera conformado con parecerse a Todd Rundgren, un tremendo talento a las sombras del gran público. Me inclino mas por la primera opción.
Sin querer parecer exagerado creo que tiene más de 50 canciones geniales, a nivel mundial me sobran los dedos de una mano para poder decir esto de otros artistas.
Su arte logro traspasar las barreras de la dictadura logrando que su mensaje llegue directamente a la gente. Si están leyendo esto y no nacieron en Argentina la mejor manera para conocer más sobre los años oscuros de mi país se pueden enterar escuchando toda la obra de Seru Giran y sus dos primeros discos solistas: “Yendo de la Cama al living” y “Clics modernos”.
En cierta medida Charly es como David Bowie, siempre se adelantó a su época, nadie lo pudo imitar jamás. Fito Páez lo intentó durante años pero solo logró ser un triste esbozo. Hay muchos García, pero Charly hay uno solo.
La parte triste de esta historia comienza a partir del año 1992, nuestro genio particular se desbordó y su personaje paso de loco lindo a peligroso. No tanto para los demás (excepto para algún que otro asistente personal, periodista o su propio hijo) sino con su persona. Publicó discos caóticos y desbordados, “Say no More” o “El aguante” son una prueba clara (aún así contienen algunas canciones geniales), personalmente creo que se hincho las pelotas de todo, que pego la vuelta y se dijo a si mismo “no juego más”.
A partir de 2002 tuvo un breve y bonito renacer en los discos “Influencia” y “Rock and Roll Yo”. Creo que son sus dos últimas gemas. Estos discos tienen bastante del Charly que me acompaño durante mi juventud.
Días antes de venir a vivir a España presentó el disco Influencia en el estadio Luna Park, como era de esperar mi situación emocional no era la mejor (para variar) y temía que arruinara el concierto (1 de cada 3 se lo carga con sus brotes) pero muy por el contrario comenzó el show en paz y con una de mis canciones favoritas “desarma y sangra”, fue un bálsamo para mis emociones mezcladas de aquel momento.
También tuve la suerte de poder verlo actuar en Madrid. Hacia 17 años que no tocaba aquí y dio un concierto maravilloso, ver a 3 generaciones disfrutando de sus clásicos fue altamente gratificante.
La intención de este humilde post no es otra que rendir homenaje a uno de los artistas más importantes de mi vida, y si alguno de los lectores de este blog no conoce a Mr. García los invito a sumergirse en su arte, estoy seguro que no se arrepentirán.

Lavapiés 2005

Creo que la nostalgia es un sentimiento tan inevitable como el amor, el odio o la tristeza, no hay forma de controlarla y casi siempre que aparece tiene la batalla ganada. Es una tonta ilusión tratar de escapar de ella, no se puede simplemente cruzar la calle y evitar el encuentro, lo mejor es poner el pecho y recibir los golpes de la manera mas decente.
Demás está decir que cuando uno se muda de país su presencia es una constante. Los primeros tiempos suelen ser los peores, después las necesidades básicas, el dolor o simplemente el tiempo se encargan de moldear la coraza que rodea al corazón que, para ser sinceros, solo sirve para aguantar los golpes de mejor manera, no para evitarlos.
Y si uno es una víctima de la música como quien suscribe, la cosa se pone totalmente chunga. Recuerdo mis primeros y solitarios paseos por Madrid escuchando canciones de Charly Garcia, Divididos o Andrés Calamaro y amplificando la nostalgia natural de sus letras hasta las lágrimas.
Recuerdo dos momentos en particular. El primero es volver en autobús de un hospital en las afueras de Madrid escuchando el disco de la Bersuit VergarabatLa Argentinidad al palo”. El disco me resultaba bastante flojo y se empezaba a notar que la banda ya no podía sostenerse mucho tiempo mas en el lugar de “somos los chauvinistas que protestamos contra todos los males de este mundo” pero llegó la última canción del disco dos y se cayó todo el bonito discurso que tenía armado. La letra de “el viento trae una copla” se plantaba delante de mi cara (y los oídos) para decirme de donde venía, y relatarme toscamente la realidad de muchos compatriotas que llegaron a estas tierras convencidos de algo que no existía. Sin querer justificarme creo que la emoción principal radica en el crescendo de la canción y esos coros tipo murga uruguaya. Sea lo que sea las lágrimas brotaban de mis ojos sin control.
La siguiente vez fue después del primer viaje a Buenos Aires de mi mujer. Ella viajó sola porque yo estaba muy reacio a volver, me ganaba el dolor y no podía asumir la idea de viajar a Argentina, ni siquiera de visita.
Lógicamente vino cargada de alfajores, delicias gastronómicas varias y lo mas importante para mi, música. En ese momento se había publicado un disco el vivo de León Gieco titulado “El Vivo de León”, recuerdo que mi mujer se incorporaba al trabajo ese mismo día, la acompañe a tomar el autobús y puse en mi discman el cd en cuestión, la primera canción se titula “cinco siglos igual” y la canta a capella con el público. Escuchaba la letra (básicamente habla del brutal derramamiento de sangre en la conquista de América, que actualmente continúa inexorable.) y no había forma de parar mis lágrimas y mi emoción. Ese día empecé a plantearme la posibilidad de volver a visitar a mi gente en Argentina.
Pero como todo cambia (sobretodo la gente) y el tiempo es tirano, la cosa se empezó a transmutar un poco, el proceso no fue sutil, pero si muy lógico.
Cuando se estreno la película de AlmodóvarVolver”, una de las formas de promocionarla era un videoclip de Penélope Cruz cantando el tango volver (no se emocionen demasiado, la que ponía la voz era Estrella Morente) y cada vez que la canción sonaba en la televisión mi mujer comenzaba a llorar inmediatamente. Digamos que la letra lógicamente conmueve, el asunto es que esta vez la música tenia un punto flamenco importante, ahí empecé a notar que algo estaba pasando.
Por otra parte, mas allá de la crisis económica y artística que personalmente creo sufre mi país de origen, año tras año eran menos los discos que encargaba allí y mas los que compraba aquí. Debo reconocer que después de casi 6 años la diferencia es abismal, cada dos discos argentinos, no menos de diez españoles.
Y ahora me encuentro sintiendo como propios a artistas como Nacho Vegas, Iván Ferreiro, Enrique Bunbury o Lichis de la Cabra Mecánica. Tengo sus discografías completas y no me apetece vivir sin ellas, la necesaria pertenencia a mi nuevo hogar hizo que estos artistas en cuestión se vuelvan imprescindibles en mi nueva realidad.
Por eso en mi último viaje a Buenos Aires, cuando paseaba por mi querido Palermo, y no confundir con el actual palermogólico, soy de Palermo Viejo de toda la vida (la foto del link es de la calle donde yo nací) estaba escuchando “El extranjero” de Enrique Bunbury en mi ipod y tenía la sensación de estar lejos de casa. Y mas allá de sentirme muy a gusto con los míos había algo que me faltaba, ahí me di cuenta que empezaba a sentir nostalgia por mi nuevo hogar, y que por culpa de ese sentimiento detrás de la próxima esquina estaba plantada la nostalgia, un poco mas joven, preparada para atacarme otra vez.