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Hace 5 años, aproximadamente por estas fechas, la emoción y las ganas dominaban la vida de Roger Casas y la mía. Estábamos preparando el lanzamiento de El Cañonazo. Con lo puesto y poco más nos lanzábamos al ruedo creando una agencia de contenidos online. El estruendoso nombre se apoyaba sobre una palabrita que repetimos una y otra vez: Transmedia.

Durante estos 5 años nos dedicamos a crear contenidos audiovisuales a tutiplén. Trabajamos para grandes empresas y pequeños clientes, tuvimos algunos hits (imposible no citar a “La Conchi” o “Yo Confieso” en nuestros inicios) y conocimos a enormes profesionales, dentro y fuera de la agencia. Y eso nos permitió crecer y llegar al sitio donde está El Cañonazo hoy.

Pero como dice el poeta contemporáneo Steven Tyler “Life’s a journey not a destination”  y llega un momento que el cambio es sano y necesario para todos. Ahora toca encontrar nuevos proyectos y desafíos para seguir recorriendo el camino.

No puedo tener más que palabras de agradecimiento tanto para Roger como para todo el equipo con el que he trabajado durante estos años en la empresa, un placer compartir el trabajo con tan buenos compañeros y amigos.

Y ya lo saben , uno puede irse de El Cañonazo, pero nunca deja de ser Cañonero.

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Hoy tenía pensado escribir un post muy interesante sobre una estrella de rock y su último disco. Pero al llegar a casa me encontré en TCM autor (lo mejor de la TV de pago) con el maravilloso documental “Let’s Get Lost” que repasa la vida y obra del maestro Chet Baker.

Si hay algo que caracteriza a los músicos de jazz (más allá de su enorme talento) es el tormento y sufrimiento como común denominador en sus vidas. No se si por el contexto histórico, la noche, la vida lujuriosa o una infancia sin juguetes; pero casi todos los grandes talentos del género tuvieron un durísimo enganche a los alcoholes y las drogas más duras. Quiero creer románticamente que era la única forma que encontraban de aguantar la enorme melancolía que les provocaba su arte.

Y uno de los exponentes perfectos de este ocaso narcótico es Chet Baker. Fue el creador de un estilo único, bello hasta el dolor, desde muy joven enamoró al mundo entero con su voz y su trompeta. Personalmente creo que sus versiones de “My Funny Valentine” y “The Thrill Is Gone” son las mejores que se grabaron hasta el día de hoy.

Aqui les dejo el documental al completo, espero puedan conseguir el tiempo para verlo, realmente merece la pena.

El martes de la semana pasada tuve el placer de disfrutar de un concierto privado de Russian Red. El contexto no podía ser más idóneo, un jardín, muchos almohadones, velas y un armario de fondo para entregarse a las canciones de Lurditas. La naturaleza acústica de sus canciones se mezclaba con el aire bucólico de este oasis en el sofocante verano madrileño. La pequeña pero efectiva banda tiene muy lubricadas estas canciones y suenan de maravilla, realmente fue un concierto muy agradable.

Trina fue la marca responsable detrás de este evento, todo en el marco de su campaña de publicidad “Al Natural” donde bandas de diferentes estilos y públicos (Dover, El Pescao y Maldita Nerea completan el staff) hacen versiones despojadas de sus hits. Es interesante ver como algunas marcas empiezan a entender como acercarse a sus consumidores en estos nuevos tiempos que corren, como empiezan a identificar los canales (spotify, redes sociales) donde esta su target y se acercan a ellos de una manera menos intrusiva y muchísimo más efectiva.

Y para terminar, si no escucharon todavía el segundo disco de Russian Red “Fuenteventura” no pierdan más tiempo, prejuicios off y a disfrutar de tanto talento, que esta niña suena cada vez mejor.

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Nunca voy a olvidar cuando escuché por primera vez la (enorme) versión de Rusty Cage que grabó Johnny Cash de la mano de maestro Rick Rubin. Me parecía increíble la magia que surgía de mezcla la voz de un enorme clásico como el Men in Black con las letras de estos jóvenes protestones en bermudas de los ’90. A partir de ese momento muchos otros músicos entendieron que a la vejez viruela y a hacer lo que les salga del ojete.

Y hoy amanecí con esta hermosa versión que se marco el maestro Nelson en su disco de versiones “Heroes” (ya clásico para mi). La canción es una belleza escondida en el intrascendente disco de Pearl Jam “Backspacer”. El amigo Willie sabe captar la esencia de la canción sin perder la propia, y en lo personal, opino que su voz ahora tiene el punto de melancolía perfecta.

Pasen y vean.

Saluti per tutti.

Hace unos años, allá por los finales del 2008, la crisis y la necesidad de seguir expresándonos después de perder nuestros empleos, nos empujó a seis dementes muy creativos a canalizar nuestro talento en un proyecto (sin fines de lucro) tan maravilloso como caótico, esa energía tomó forma y se llamó LaComunaTV.

Ese hermoso (y bizarro) experimento sirvió para confirmar que el video online empezaba a capitalizar las ventajas de las redes sociales como nuevo canal de difusión. Al día de hoy todos los “comuneros” tenemos la suerte de trabajar en aquello que nos gusta y, cada uno en lo suyo, sigue desparramando su creatividad tanto en las redes sociales como en los medios de comunicación tradicionales.

Creo no equivocarme al decir que los que formamos parte de la experiencia sabemos que hay un antes y un después de aquel 2009 en nuestras vidas.

Pero ahora estamos en el 2012. Todo es ansiedad y vorágine ante los ciclotímicos tiempos que corren. La confusión reina en el ambiente y, más de una vez, la realidad del brief diario supera nuestro día a día creativo. Los que vivimos de nuestra imaginación necesitamos expresar nuestra necesidad artística más allá de lo que nuestros clientes puedan pedir. Necesitamos ventilar esas ideas que si no salen de nuestras cabezas se marchitan en un rincón de nuestros cerebros.

Entonces recuperando el espíritu de aquel maravilloso proyecto que tan bien nos hizo, decidimos crear un nuevo espacio donde expresar las necesidades artísticas más inmediatas de nuestro (muy talentoso) equipo. Un lugar donde la catarsis se convierte en arte. Así nació esa obligación placentera de cada viernes, así nació la serie #cañoneando.

La idea es muy sencilla. Cada viernes, tres integrantes de El Cañonazo, de forma aleatoria, tienen que generar un contenido audiovisual que puede durar como máximo 1 minuto. Dentro de ese tiempo pueden hacer lo que quieran, no hay límites. Puede ser videoarte, una receta, un gag, una entrevista, un videoclip, lo que realmente les venga en gana. La idea es generar un espacio de expresión liberador, drenar esa idea que rumia en la cabeza y es necesario materializar para poder avanzar.

La verdad no podemos estar más orgullosos del resultado. Los 5 primeros episodios demuestran que nuestro cadáver exquisito particular es un muestrario de la enorme creatividad de nuestro equipo. Más allá de posibles diagnósticos psicológicos sobre nuestras patologías, cada pieza tiene su entidad, su marca registrada. Y eso era lo único que deseábamos.

No los aburro más con mis palabras. Vean, descubran y disfruten de nuestro proyecto, solo necesitan tener la mente abierta y la sonrisa fácil.

Bienvenidos a #cañoneando

Un par de semanas antes de terminar este eterno 2011 Enrique Bunbury y Fito Páez se ponen de acuerdo (sospecho que de forma involuntaria) para editar cada uno un disco de versiones. Quizás por falta de creatividad, necesidad de exfoliar sus personajes o simplemente porque les da la gana, estos grandes se dedican a versionar a otros grandes, y por lo pronto no les sale nada mal.

Empecemos por Bunbury. Como el que escribe estas palabras es muy fan, la objetividad de las mismas desaparece por completo: esto significa que el disco le parece buenísimo. Empezando por el repertorio elegido y terminando con la interpretación de estos clásicos americanos (de USA para abajo) Bunbury tiene esa capacidad de apropiarse de las canciones y convertirlas en propias. Los que conocemos al aragonés errante sabemos que hace años que nuestro artista está fascinado con los ritmos tradicionales de América latina y en esta obra hace gala de su profundo conocimiento. Muy en la línea que comenzó con ‘Viaje a Ninguna Parte’ este disco alegrará a los fans de su etapa solista, decepcionará a los heroicos y será vapuleado por los de siempre.

Ahora vamos a por Páez, la obra de Fito a estas alturas ya es enorme, con una cantidad de altibajos notables el  rosarino se entregó al placer y editó un disco de versiones de lo más ecléctico, de Jaces Brel a Chico Buarque pasando por Charly García y Nino Bravo. El resultado de este collage es bastante irregular, pero no se puede negar que los puntos altos son muy altos, creo que los momentos en que más flojea es cuando quiere superar al repertorio, hay canciones que con ser correctamente interpretadas ya tienes el éxito garantizado, y los que conocemos a Fito sabemos que su impronta a veces resulta un poco (muy) cansina.

Aquí están, estos son, espero los disfruten.

Hoy perdimos a un tipo muy grande, se nos fue Steve Jobs. Su legado en el mundo tecnológico y empresarial es innegable y enorme, un tipo que realmente hizo historia.

Su presencia en mi día a día desde el año 1999 fue (y es) enorme. Ese año compramos en Superfly (mi primera productora en Buenos Aires) nuestro primer G3 que vino acompañado de un magneto DVCam y la primera versión de un programa de edición no lineal llamado Final Cut, el resto de la historia ya se la imaginan.

Y para los amantes de la música demás esta decir que este sujeto fue el responsable de inventar nuestro cacharro favorito. Por mis manos pasaron 4 ipods hasta que llegó el iphone y lo volvió a inventar todo. Hoy dependemos (y sin culpa en mi caso) de su tecnología para hacer mas fácil nuestra vida laboral, social y lúdica.

Pero si hay algo que quiero destacar de Mr Jobs es su incapacidad de resignarse, su creer en lo imposible. Ese es el tipo de fe que a mi mas me gusta.

Descansa en paz Steve. Y gracias por estar presente todos los días en mi vida.

El título de este post surge de una canción de Luis Alberto Spinetta del año 1988, esta canción cuenta la muerte de un niño en un estadio de fútbol por el impacto de una bengala, una historia trágica que destrozo una vida y una familia.

Unos cuantos años después, exactamente el 30 de diciembre del 2004, 194 personas mueren en una sala de conciertos llamada República Cromañon por el fuego que origina una bengala en unas telas decorativas del lugar, es el suceso con mayor cantidad de muertos en un concierto de rock en el mundo. La imbecilidad vuelve a reinar.

Lógicamente uno supone que después de semejante tragedia tanto las autoridades como el pueblo toman conciencia del riesgo que conllevan ese tipo de artefactos en un evento con público, pues al parecer no es así. La estupidez humana no conoce limites y el 30 de abril de 2011 otra vida se trunco por una bengala durante un concierto del grupo La Renga, una vez mas la idiotez infinita gana en número de muertos.

Ya escribí en este blog sobre el suceso Cromañon, el embrutecimiento de la música en Argentina, la crueldad involuntaria de un pueblo víctima de una falta de educación digitada desde el poder. Pero mas allá de esto no puedo entender como tanto los músicos, los políticos de turno y el mismo público se sigue justificando de las formas mas ridículas e insólitas, siento una inmensa vergüenza por la suma de estupideces que leí para “justificar” el uso de bengalas durante un concierto.

Siento una profunda tristeza, veo un pueblo incapaz de madurar y una falta absoluta de criterio, el arte esta muy lejos de semejantes actos de barbarie, y ante situaciones como esta siento una profunda vergüenza de ser argentino, y tener que dar explicaciones por los subnormales de siempre.

Mi mas sentido pésame a la familia de Miguel Ramírez.

Photo by: Oliver Nuñez

Uno de los discos que más me obsesiono en esta vida es The Wall de Pink Floyd. Llegó por primera vez a mis oídos cuando tenía unos 11 años, en ese momento no pude entender demasiado de que se trataba. La solución llegó un par de años después cuando vi el film de Alan Parker en el cine de mi barrio (Atalaya, trasnoche de sábado con mi amigo Fabian). Una hermosa mezcla de exitación, perturbación, depresión y rock and roll llegaba a mi vida para quedarse definitivamente.

A partir de ese momento The Wall me acompaño siempre. Tuve el disco en todos los formatos posibles, leía sobre  la mítica gira del 80-81 donde Roger Waters y Cia. interpretaron el disco completo con una puesta escandalosamente cara para la época. Soñaba con una máquina del tiempo que pudiera llevarme a una de esas 31 representaciones y poder disfrutar la historia del perturbado Pink con mis propios ojos y oídos. La máquina del tiempo no se inventó pero Roger Waters cumplió mi sueño un 25 de marzo de 2011, aproximadamente 19 años después de ver la película por primera vez.

Lo que sucedió anoche en el Palacio de los deportes de Madrid no lo podría definir solo como un concierto, fue una de las experiencias mas intensas e increíbles de mi vida. La puesta en escena es impecable, la dirección de arte es magistral, la tecnología brinda sus servicios para que la experiencia sea ultrasensorial. Si a este coctel le sumamos todas las ansiedades que deposité en este disco durante toda mi vida el asunto se vuelve altamente emotivo. Anoche estuve en el mejor concierto de mi vida, valió la pena esperar 19 años para que esto suceda.

El 2010 fue un año muy intenso en general y muy bestial en lo particular, en esta lista cuento las que (para mi) fueron las mejores canciones del año. Aprovecho la ocasión para desear un 2011 muy bueno para todos los que se toman el trabajo de leer mis humildes reflexiones. Ahora a lo que venimos aquí, un poco de música.

10. Cientocero – Supersubmarina

Empezamos con una banda joven, guapa e independiente que conocí gracias a mi amigo @abarbero. Realmente estos chicos suenan que te cagas, sus canciones no pretenden ser mas que eso, buenas historias que no pasan de los 4 minutos y conmueven, esto para mi es la base del pop/rock. Elegí esta canción porque logra transmitir perfectamente la neura de la historia que cuenta.

9. Compartir – Carla Morrison

Es genial ver y escuchar como los nuevos artistas revalorizan el sonido mas clásico del pop. La obra de esta niña podría pertenecer tranquilamente al sonido de los años ’60. Todas sus canciones están vestidas de una inocencia que nos terminamos creyendo, es inevitable que nos resulte encantadora. La canción elegida creo que representa perfectamente este espíritu, Y aparte fue la primera que escuche y me encanto (gracias Walter).

8. Noche de Setas – Pony Bravo

A Pony Bravo lo descubrí casi terminando el año, pero no fue necesario demasiado tiempo para que me entren por vena. Manejan de una manera increíble la ironía, su sonido me parece genial y creo que todavía nos queda por escuchar mucha cosa buena de esta gente, Elegí esta canción porque aparte de buena me resulta muy divertida. Y todo un detalle, sus discos son de descarga gratuita bajo licencia Creative Commons, una banda de estos tiempos.

7. Pablo Borell – Honky Tonky Sanchez

Recuerdo el día que descubrí a este músico en el muro de FB de mi amigo Ángel Carmona, el gancho que puso el muy cretino para que escuchemos la canción era el siguiente: “el Johnny Cash de Albacete” caí en su trampa y le estoy totalmente agradecido.

Honky Tonky Sánchez sorprende con un disco austero que capitaliza de manera equilibrada sonido y ruido, crea ambientes y nos lleva a su terreno, el necesita ese escenario para poder contarnos sus historias. Pablo Borell es la primera que escuche y espero la disfruten tanto como yo.

6. Incondicional – Love of  Lesbian

Esta canción esta aquí únicamente por un motivo, es la única que publicó LOL este año. Pero negar que este fue el año lesbiano sería una tontería, esta banda se ganó a pulso (y una abrumadora cantidad de conciertos) su lugar en la historia del pop/rock en español, y esta canción es una muestra de lo que se viene, que todo indica que va a ser muy bueno.

5. Codeína – Gabo Ferro y Pablo Ramos

Gabo Ferro y Pablo Ramos son los únicos Argentinos de la lista, eso para mi significa dos cosas, que ellos son los que mas destacan en un panorama musical mediocre muy en línea con la situación cultural (política y social) de mi país, y que ya llevo demasiado tiempo de este lado del charco.

“El hambre y las ganas de comer” es un disco, un libro y ambas cosas a la vez. La experiencia de esta unión dio un resultado absolutamente positivo, en la contratapa del disco amenazan con un “continuará” que espero sea verdad. Elegí codeína porque es mi favorita del disco, cuando esa canción llega todo lo demás se detiene a mi alrededor.

4. Las Tres Marías – Andrés Calamaro

Calamaro con su “On the Rock” se dedico a hacer lo que mas le gusta, desconcertar a su audiencia. El disco tiene de todo: rock, flamenco, cumbia, reaggeton, ranchera, mid tempo, etc, etc, etc… Se juntó con lo mejor de cada casa (y sus sospechosos habituales) y probó cada palo. En algunos casos de una manera afortunada y en otros no corrío con la misma suerte. Lo que no se puede negar es que el Andrés tiene un talento que le permite surfear cualquier tipo de ola sin caerse de la tabla. Elegí esta canción porque ese ritmo de cumbia y esa guitarra “a la Juanes” es absolutamente magnético.

3. Fahrenheit 451 – Iván Ferreiro

Iván Ferreiro es para mi uno de los músicos mas importantes de este país, sus canciones son himnos inevitables, conmueven hasta la médula y una vez que entran en tu sistema se quedan para siempre. La declaración de intenciones que encontramos en la letra de esta canción es demoledora. La primera vez que la escuche ya sabía que tenia un lugar seguro en esta lista, es enorme, no puedo decir nada mas, Iván lo dice todo en esta canción.

2. Los Habitantes – Enrique Bunbury

Personalmente creo que “Las Consecuencias” es uno de los mejores discos que edito en solitario el Aragonés errante. Con este disco Bunbury se reafirma sobre lo ya reafirmado y encuentra una respuesta positiva de parte de su público (con esto me refiero a su “nuevo público” de etapa solista y no a los fan from hell de Héroes del Silencio) El disco esta plagado de buenas canciones, pero creo que “Los habitantes” es la declaración de principios perfecta de lo que este disco significa.

1. Hombre de Ninguna Parte – Xoel López

Xoel López ocupa el primer puesto por dos motivos, uno es porque su canción me parece definitivamente la mejor del año, desde la intención de su letra, pasando por los arreglos hasta descubrir que su periplo americano lo despegó completamente de etiquetas y le permitió ser un músico libre.

Y como segundo motivo ver que el galego le hecho unos huevos cuadrados a una gira absolutamente demencial en los tiempos que corren. 30 músicos increíbles que brindaban tres horas de concierto maravillosas y verdaderamente multiculturales, un standing ovation para Xoel y Su Caravana Americana.

Aquí estan, estos son, espero disfruten de las canciones y quizás hay un bonus track antes de que termine el año, atentos!!!

Un abrazo.

Fe de erratas: Calamaro también es Argentino, pero yo lo considero ya habitante del mundo hispano (si, me estoy justificando) Gracias Marta 🙂