Skip navigation

Monthly Archives: febrero 2013

Guadalupe-Plata2

Hace unos cuantos meses, mi querido amigo Gonzalo (AKA @musicamaldita) me presentó a los Guadalupe Plata, y con su característica paz espiritual (años trabajando en este chiste llamado industria musical) me dijo “no seas bolú, escucha a estos pibes”. Yo asentí obedientemente y me entregué al maravilloso y ditorsionado sonido de los bluseros de Jaén como si no hubiera un mañana.

Realmente los chicuelos me resultaron simpáticos. Hacen blues en tiempos anodinos y su forma de tocar era muy respetuosa con la más pura tradición, pero con un matiz, el delicado acento flamenco que solo las almas (y orejas) sensibles logran percibir. La sensación que me quedaba era la de estar frente a una gema escondida reservada para el disfrute de unos pocos. Era blues, y eso nunca fue carne de radio fórmula, ni siquiera en el mercado indie que a todo aquel amigo de lo diferente lo mira con buenos ojos.

Pero las vueltas del destino (y de radio 3 entre otros pocos) hizo que estos muchachos pasaran a ser interesantes para las gafas de pasta, las camisas a cuadros y las barbas pobladas. Quizás sus geniales videoclips o su entidad como banda fueron los responsables de aportar valor (y hype) para enamorar al rebaño de la modernidad. A tanto llegó el asunto que las dos fechas de conciertos en la sala Sol de Madrid se convirtieron en Sold Out, un pequeño milagro en tiempos de crisis, favorecido por el cada vez más limitado aforo que establece nuestra querida amiga Ana, la de la Botella.

La cuestión es que nos encontramos dos musicólogos de la vieja escuela (o sea, cuarentones y gordos) una noche de viernes cualquiera a la espera de otro recital más… Que maravillosamente equivocados estábamos.

Lo que sucedió la noche del viernes 22 de febrero es un hito en nuestras vidas. Los Guadalupe Plata dieron un concierto memorable que quedará grabado en nuestra memoria para siempre. Mi sensación personal fue como ver a los Allman brothers mezclados con Pescado Rabioso y los Doors al mismo tiempo, un trip de blues sexual, animal e interminable. Estos muchachos crearon un mantra del que no se podía (ni se quería) escapar. Hacia mucho tiempo que no disfrutaba de un concierto como el que ofrecieron los Guadalupe Plata en Madrid. Blues en estado puro, sin artilugios, sin maquillaje.

Después de casi dos horas de música maravillosa la conclusión fue la una sola El blues son tres notas, pero por suerte son las tres que más me gustan.

Aqui una joyita para que entiendan de que va el asunto.

Anuncios

sound-city-banner

Este es un post egoísta, lo escribo más por compulsión que por deseo, una necesidad irrefrenable de gritar la emoción que siento, y que la raíz de esa felicidad es algo que solo pocos, muy pocos pueden entender.

Hace minutos termine de ver el documental Sound City, dirigido y escrito por Dave Grohl, un homenaje al estudio de grabación donde se registro Nevermind, ese disco que marcó un antes y un después en la historia de la música hace poco más de 20 años.

¿Y por qué digo que este post es egoísta? Por la sencilla razón que solo esta dirigido a aquellas personas que aman la música tan profundamente como yo, a esa gente que no puede pasar un día de su vida sin escuchar canciones, a los fans que creemos más en el rock y el pop que en cualquier ley escrita.

Si no perteneces a este selecto grupo humano este documental te puede hasta aburrir profundamente. No tiene por qué interesarte en lo más mínimo una mesa de sonido única en el mundo, ni ver la emoción en los ojos de Grohl cuando toca con McCartney, ni conocer el ascenso y caída de Rick Springfield. Todo esto puede ser intrascendente memorabila inútil para ti, pero vital para mi.

Pero si perteneces a este ghetto te recomiendo que des play al video, te dejo el documental enterito y subtitulado para tu disfrute (gracias Youtube, no lo quites please) y te garantizo que no de decepcionara ni un minuto de esta maravilla.

rodriguez276

Hace unos años, mi amigo Rafa trajo a mi vida a Sixto Rodriguez, el impacto que causó este músico en mi cuando lo escuché por primera vez es comparable a lo que sentí cuando descubrí a Tom Waits o la Velvet Underground. Estaba frente a una gema olvidada por la cruel industria musical que todo lo regurgita. Las canciones pasaban una tras otra por oídos y corazón al mismo tiempo, era una mezcla entre Nick Drake y Bob Dylan pero en un cuerpo chicano, con cada nota me enganchaba más a su arte.

El disco en cuestión era “Cold Fact”, en ese momento el yonqui musical que llevo dentro pedía más de esa magia, ante mi euforia Rafa me cuenta que el sujeto en cuestión grabó solo dos discos y que luego se perdío en el olvido, pero que por alguna extraña razón una copia de su primer disco llegó a Sudafrica, y que allí sus canciones se volvieron emblemáticas para el movimiento contra el apartheid. Sintetizando, en América el sujeto no era nadie y en Sudáfrica era ídolo de masas.

Toda esta historia (y mucho más) se puede disfrutar en el documental “Searching for the Sugar Man” uno de los mejores que ví en muchísimo tiempo. No solo por la maravillosa historia que cuenta, sino por como lo cuenta. Un refinamiento tanto visual como narrativo. Es imposible no emocionarse escuchando la historia de este músico, la sensación que generó en mi este documental es querer darle un abrazo a cada uno de los que participaron en la historia, desparrama amor y talento por todas partes.

Le deseo al equipo de realización que se ganen todos los premios posibles (sumados a los que ya ganaron), y a todos Uds. que se entreguen de cuerpo y alma a la obra de Sixto Rodriguez,  me lo agradecerán de por vida.

1235-1334-The Perf_American_358x358

Hace unos días pude disfrutar del estreno mundial de “The Perfect American”, una ópera en dos actos creada por Phillip Glass basada en la novela “Der König von Amerika” de Peter Stephan Jugk.

La novela en cuestión relata el lado más oscuro de la personalidad de Mr. Disney, muestra sus rasgos menos amables. En la historia vemos que detrás de esa sonrisa y ese bigotito se encondía un ser bastante retorcido, xenófobo y despota con sus empleados. Esos mismos empleados que tenia dibujando a Mickey y Donald como Nike tiene a niños cosiendo zapatillas en China.

Debo reconocer que desde el momento que supe que esta obra se estrenaba en Madrid las ganas de verla fueron inmediatas. Primero por la historia, segundo porque el responsable musical del asunto era el mismísimo Phillip Glass y tercero porque jamas habia estado ni en el Teatro Real ni en una ópera, asi que no fue necesario que me insistieran demasiado. Sacamos las entradas más populares y esperamos ansiosos el día del estreno.

Debo reconocer que la puesta visual fue impecable, realmente untilizaron los recursos escenicos al máximo. Tanto las proyecciones como la escenografía y el vestuario apoyaban la narración de manera excepcional, por otra parte la lírica y los textos creo que no estuvieron a la altura. El inglés no ayuda demasiado al registro vocal de la ópera y eso hacia que uno no se entregara al disfrute por completo ya que la letra (y los respectivos subtítulos) distraían bastante, todo lo que se tenia que contar estaba en el escenario con esa tremenda puesta visual.

Y dejo para el final la parte musical, definitivamente lo mejor del asunto. Los acentos dramáticos, los climas, la tensión, todo fue un acierto. No quiero pecar de neófito diciendo que me sobraba por completo la letra y toda la historia se podía narrar perfectamente solo con las melodias, pero más allá del talento de los interpretes la fuerza primordial de la historia pasa por el impacto visual.

Lo bueno de todo esto es que me dejaron con ganas de más ópera, veremos cual es la siguiente. Espero de corazón poder ver algunos de los clásicos de Kurt Weill y Bertolt Brecht.

Aqui la ópera al completo (milagro de youtube, a ver cuanto dura) para el disfrute de todos Uds.