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Monthly Archives: octubre 2012

Recuerdo como si fuera hoy aquella mañana del 2008 cuando mi amiga Liv Waters se acercó a mi puesto de trabajo y me sentenció la frase “tienes que escuchar a Bon Iver”

Que llegue a tus manos y oídos esa maravilla llamada “For Emma, Forever ago” en tiempos sentimentalmente tormentosos, hace que cada canción se convierta en un soundtrack maravilloso de autoflagelamiento y preciosismo sonoro. A partir de ese momento Bon Iver se mete en tu vida y no se va nunca más. Te vuelves un adicto a sus sonidos etéreos, sus modulaciones vocales entre angelicáles y agobiantes, y a esos arreglos que pertenecen más a la música clásica que al indie pop.

Algunos de los que ayer estábamos reunidos en el Palacio de Vistalegre esperando verlo actuar por primera vez en Madrid teníamos el miedo en el cuerpo. Sabíamos que no defraudaría, pero necesitabamos saber cómo sonaban esas canciones que uno tanto ama y venera en vivo. Como excelente preámbulo el trío The Staves nos preparó las orejas para lo que venía. Con una exquisita dulzura, esas niñas jugaban con sus preciosas voces, era como escuchar a tres Joni Mitchel versionando a Fleet Foxes, una delicia que les recomiendo profundamente.

Ya listos y ansiosos, unos minutos pasadas las 9 de la noche se apagaron las luces y comenzó uno de los mejores conciertos que disfrute en lo que va del 2012. El amigo Vernon se metió al público en el bolsillo con los primeros acordes de “Perth”, a partir de ese momento y hasta el final del concierto todo fue un mundo de sensaciones. La banda no puede ser más impresionante, todos trabajan a destajo para que las canciones (versiones impresionantes, muchas superan a las originales) sean momentos únicos, inigualables. El concierto no tuvo un momento flojo, todo fue épico y emocionante.

Cuando se cumplía la primera hora de concierto, sonó “Skinny love” y muchos corazónes de los allí presentes se estrujaron ante semejante belleza. Cuando me quise dar cuenta el concierto llegó a su fin, se encendieron las luces y todos nos miramos intentando descubrir que pasó durante esa hora y media. Si tuviera que sintetizar el concierto en una frase, sería la que me dijo el gran Txemi al despedirnos, “De este concierto uno no se puede ir así nomás, dame un abrazo”

Si Bon Iver pasa por tu ciudad, no dudes un segundo en ir a verlo. Y si no pasó aún por tu vida no pierdas más tiempo.

El 17 de octubre es un día de mucho peso para los argentinos, en un país dividido esa fecha puede significar fiesta para unos y revivir odios para otros. Por suerte para mi todo esto se acabó, a partir del 2012 es el día de Led Zeppelin.

Esto se debe a que fue ese día cuando me (re)encontré con ellos en la pantalla grande. Con motivo del lanzamiento del DVD Celebration Day (registro de la reunión de la banda en 2007) a modo de pre estreno, se proyecto la película en diferentes cines del mundo, y por suerte una de las ciudades elegidas fue Madrid.

Demás esta decir que la experiencia fue muy emotiva en lo personal. La ultima vez que vi a la banda en un cine fue en aquellas míticas madrugadas del Buenos Aires de los ’80, donde encerrarse en un cine a ver una película de rock era lo más seguro que se podía hacer en un país todavía gobernado por los militares.

Este concierto es un material para fans en toda regla. Si nunca escuchaste o viste a Led Zeppelin te recomiendo que no comiences por aqui. El DVD que se publicó en 2003 es el mejor punto de partida vara entender el fenómeno que representó esta banda en los ’70.

Con esto no quiero decir que el concierto sea malo, todo lo contrario, es una experiencia impresionante tanto en la puesta como en el sonido, John Paul Jones cumple como lo hizo siempre con una maestría y perfección absoluta. Jason Bonham parece poseído por el espíritu de su padre durante todo el concierto (nota: es genial ver la cara de orgullo de los 3 Zep y la sonrisa constante en Jason) Jimmy Page sigue haciendo magia y tocando como solo el lo sabe hacer, y un muy respetable Plant aguanta el concierto con elegancia y altura, esta claro que el es el más perjudicado de todos, pero en ningún momento decepciona. La magia esta presente durante todo el concierto.

Del cine salimos emocionados, la mayor parte de los asistentes pertenecemos a esa generación que veneró a la banda pero jamás los pudo ver en vivo, claramente para nosotros cualquier excusa Zeppelineana es buena para disfrutar.

Detalles graciosetes al margen. Se nota que el concierto es de 2007 porque no se ven smartphones levantados entre el público,  sino cámaras digitales pocket que tan de moda estaban por aquellos años. Y no vemos groupies adolescentes sino MILF’s de muy buen ver (se nota que ya son padres y abuelos) y la calidad del registro a nivel visual es buena pero claramente en estos 5 años se avanzo mucho en ese terreno.

El 16 de noviembre sale a la venta, si tienes más de 30 tacos y eres de los que escucha Black Dog y se te ponen los pelos de punta, no te pierdas este material.

17 de octubre, un día Zeppelinista.