Skip navigation

Monthly Archives: septiembre 2008

Es increíble el condicionamiento que genera la música en cada uno de mis actos, no imagino, ni quiero recordar, un momento de mi vida que no tenga alguna melodía acompañándome omnipresente.
No puedo imaginarme saliendo a la calle sin el ipod. Necesito estar pendiente de lo que el shuffle puede hacer con mi ánimo. Como se podrán imaginar lo ayudo bastante con playlists que rara vez puedan fallar, tengo la mala costumbre de intentar garantizar el éxito.
Necesito de música a diario, la siento como el último rasgo de inocencia en mi vida. La música no me duele, y solo convoca a mi cabeza los recuerdos que yo quiero revivir, la música es mi memoria emotiva, es la que me ayuda a entender porque sigo creyendo en un par de cosas para sentir que estoy haciendo lo correcto, la música le da sentido a mi vida.
Y lo bueno de este sentimiento es saber que no soy el único en el planeta que vive la música de esta manera, se que tengo mas de mil cómplices ahí afuera que sufren de la misma adicción, y cada vez que encuentro uno de mi especie me siento felíz y lo integro a mi vida inmediatamente. Estoy convencido que aquellas personas que viven la música de la misma manera que yo no pueden ser mala gente, no esconden malas intenciones y generalmente están algo lastimados por una realidad que tiende a superarlos, para mi y para ellos escribo este blog, para seguir encontrando gente que siente la música como la vida, Intensamente.

Anuncios

Me llamo Pablo de segundo nombre por culpa de Paul McCartney. No es tan grave como llamarte Ringo pero no mola tanto como Jorge o Juan… es lo que hay.

Durante años odie llevar el nombre del beatle mas blando. El no se preocupo por la paz en el mundo o se involucró profundamente con la cultura oriental y las causas nobles, solo era responsable de la canción mas versionada del mundo (Yesterday) y de la segunda cara mas idiota de la banda, por favor Ringo no me odies.

Fueron necesarios demasiados años en mi vida para poder empezar a entender que Paul no era tan boludo y John no era tan absolutamente genial.

Cuando tenía aproximadamente 21 años empecé a involucrarme seriamente con los Beatles, hasta esa fecha era como una especie de obligación familiar, pero llegó un momento donde era necesario entender el porque del fenómeno cultural más grande del siglo XX, no podía ser todo tan simple, básico y fresco, esta historia seguro ocultaba algo detrás y eso era lo que me proponía descubrir.

Cuando comencé el análisis sobre la obra artística de los Beatles fue fundamental saber que el amigo Paul en los inicios de la banda era el único capaz de afinar un instrumento. Esto es un estigma, el sencillo pero fundamental hecho lo convierte en el responsable de educar al soberano, de esta manera el sonido de la banda parte de su conocimiento sobre la raíz de la música , y eso no es poco.

Que se entienda que no estoy menospreciando la labor del resto, soy absolutamente consciente que la química entre esos cuatro sujetos fue fundamental para dejar la inmensa e indeleble huella que su obra representa a este mundo, pero es necesario reconocer estos méritos en su justa medida y forma, y de eso se trata este post.

Sabemos que firmaban sus canciones  bajo la dupla Lennon/McCarney,  pero a estas alturas del partido sabemos como funcionaba el equilibrio de esta balanza, tuvimos que esperar hasta el White Album para “blanquear” a cada uno de los fab four, y a partir de ahi los resultados saltan a la vista, “Martha My Dear” o “Rocky Racoon” son claros ejemplos de lo antes mencionado.

Y luego cuando la magia se acabo (te odiamos Yoko… es una broma!!!) nuestro amigo tuvo grandes momentos con los Wings como tambien los tuvo desastrozos en solitario, nunca perdonare ni a Paul ni a Stevie Wonder por someternos a una canción tan odiosa como Ebony and ivory.

Pero como todos nos volvemos viejos y con la edad (en algunos casos) llega la reflexión, el amigo Pablo se mando hace unos años un discazo llamado Chaos and Creation in the Backyard una obra despojada, increible y genial que les recomiendo de corazón, un disco que me hizo sentir muy orgulloso de mi segundo nombre.

Creo que con este post voy a ganar enemigos, pero en ciertos casos considero que es necesario.
Tengo un grave problema con la cultura del “rock barrial” de mi país natal, sobretodo porque creo que su nacimiento surge de un error gigantesco de interpretaciones y oportunismo ante la impotencia del fracaso.
Nunca entendí que planetas se tuvieron que alinear para que el discurso de un intelectual de los setentas como es el Indio Solari pudiera calar tan hondo en gente que no tiene ni puta idea del contenido de sus palabras.

Personalmente creo que Inevitablemente la agradable sensación de control se apodero de nuestro amigo y todos sabemos que ese caramelo es demasiado sabroso. Recuerdo cuando mi amigo Fernando decía que si al Indio se le ocurría gritar durante un concierto en un estadio de River Plate repleto “Salgan a matar” las hordas enardecidas envalentonadas en el inconsciente colectivo se hubieran cargado a la mitad de la población del barrio de Nuñez.

Necesito hacer una aclaración antes de seguir. Considero a Solari como uno de los mejores escritores de rock de la Argentina, su uso de la metáfora quedara en la historia. Pero el problema esta en la gran confusión de la gente que se sabe sus canciones pero no lo escucha ( y ni hablar de interpretar) el mensaje de sus textos, solo los utilizan de bandera para una violenta catarsis de sus miserias personales y reales.
No es casual que todo este fenómeno sucediera durante la segunda década infame de la Argentina. La exclusión social empujo a una juventud resentida a la necesidad de ghetto, a abrazarse en una solidaridad de lo horrible,  y lo que no une el amor lo une el espanto.
Los primeros brotes de este fenómeno surgieron después de la separación de los Redondos. Estos nuevos grupos apoyaban el bardo pero creían en la posibilidad de algo mejor, todavía quedaba un atisbo de esperanza. Claros ejemplos son Los Piojos y la Bersuit Vergarabat , Hoy día estas bandas cuentan con una popularidad absoluta y solo con tirarse un pedo y grabarlo ya venden 100.000 copias. Personalmente siento que Los Piojos perdieron la fuerza, dejaron de creerse la payasada y sus últimos trabajos son un intento de redención para superar la vorágine de aquellos años.
Y la Bersuit es un caso aparte, empecé detestándolos, no soportaba su apología al caos vacía de contenido y acordes. Luego la mano de Gustavo Santaolalla los sumó al sonido “en los noventa mola ser latino” Su trabajo fue el de un pastor que convirtió esa sublimación de ovejas confundidas pero con algo de talento en arte. De este período surgen muy buenos trabajos como “Libertinaje” o “Hijos del Culo”, pero lamentablemente el final no es feliz, el éxito trajo el dinero y la crisis económica de la Argentina la oportunidad ideal para dejar de crear y convertirse en la apología del fracaso argentino, su último disco me parece un insulto a la inteligencia. Lógicamente ya no cuentan con el Zar de la música latina en sus filas, pero esto es solo cuestión de tiempo.
Y los últimos desprendimientos de esta cultura malinterpretada del barrio bajo me resultan directamente inaudibles, bandas como La 25, La Covacha, La Mancha de Ronaldo, Pier, Intoxicados o Jóvenes Pordioseros son un claro ejemplo de la falta absoluta de talento.
Lamentablemente la consumación mas infernal de esta cultura fue el suceso de Callejeros, la tragedia se originó durante un concierto en una sala ilegalmente habilitada llamada Cromañon donde murieron 194 personas por la apología al descontrol. El fuego de una bengala encendida por una cultura patrocinadora de la imbecilidad alcanzó para apagar las vidas de toda esa gente. En ese concierto murió mas gente que en los atentados de Atocha. Es la peor tragedia de la historia del rock en todo el mundo, todo un mérito para los mentores de esta cultura del vacío.
No soporto el rock cabeza, y creo que me sobran los motivos.

Los dejo con algo de esperanza, uno de los pocos frutos felices de toda esta cultura.

El alcohol hizo mucho bien y mal a la música moderna. Gracias a la ligereza de palabra que este provoca al mínimo exceso muchos artistas pudieron sacar lo mejor de su pluma. Otros se pasaron de rosca significativamente y amanecieron flotando en piscinas o ahogados en sus propios vómitos. La delgada linea que divide al bebedor social del alcohólico suele desparecer a la brevedad, ni hablar con 300.000 discos vendidos.
Pero no solo el Rock es víctima de los etílicos. El jazz, el blues o el tango también supieron nutrirse de los efectos disipadores de personalidad que suelen presentarse cuando se abusa de licores, anises o mismamente de cerveza barata.
Claros ejemplos de lo antedicho son “La Ultima Curda”, “Jockey Full Of Bourbon”, “I Drink Alone” y mil canciones mas que nos remiten a lo mismo , la apología a estar pedo.
Cualquiera de los que me conoce sabe que soy un bebedor, disfruto mucho del alcohol, sirve para dar emoción a la conversación, risa fácil a las tímidas y desinhibir aún más a las desvergonzadas de costumbre. Lo ideal es no perder los papeles (cosa que no siempre ocurre). Uno de mis temores mas recurrentes es amanecer en un lugar desconocido junto a una desconocida y saber su nombre porque lo llevo tatuado en una de mis nalgas. Este pensamiento paranoico me persigue desde mi primera borrachera.

También el alcohol es ideal para el consuelo, el problema es que puede llegar a convertirse en nuestra única compañía cuando la sensación de felicidad no esta cerca nuestro, lo ideal es evitar que esto suceda para no tener que formar parte de un grupo sentado en círculo contando los días que llevamos limpios y confesando nuestras miserias.
Un claro ejemplo de ex alcohólico que sigue siendo talentoso es Tom Waits. Si escuchamos y leemos sus letras desde el primer disco hasta Frank Wild Years vemos que las copas casi siempre ocupan un lugar de privilegio, pero a partir de su matrimonio con Kathleen Brennan el asunto cambia, Tom se limpia y empieza a componer parte de la música más extrema que se hizo en los últimos años del siglo XX, el maestro logro vencer a los demonios.
Mi idea con este post no es la de moralizar, solo mostrar la diferencia entre arreglar las cosas o emparcharlas.
Pero no me hagan caso, debo estar borracho mientras escribo esto.